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Sala de Togas, revista del Ilustre Colegio de la Abogacía de Almería

RETAZOS DE HISTORIA

Los primeros pasos del abogado, escritor y político conservador David Estevan Gómez (1871-1934))

Sala de Togas n.º 93, , página 80–93

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ANTONIO JOSÉ LÓPEZ CRUCES Investigador

LOS PRIMEROS PASOS DEL ABOGADO, ESCRITOR Y POLÍTICO CONSERVADOR DAVID ESTEVAN GÓMEZ (1871-1936) to, inspirado por el amor y la gratitud./ Soy almeriense. En Almería vivo, desde que esto es vivir, desde que pienso, desde que soy hombre. En Almería he recibido noble y generosa hospitalidad; le debo, como he dicho, amor y gratitud, despierta en mi espíritu ilusiones y esperanzas y es, por todo esto, mi verdadera patria. Sobre la tierra almeriense han dado mis hijos los primeros pasos; en las entrañas de la tierra almeriense, piadosamente abiertas para recoger sus despojos, duermen el eterno sueño seres predilectos de mi corazón. Éstos sí son vínculos poderosos y perdurables.”

Introducción

Como certifica el 1 de febrero de 1874 Bonifacio Barrera y García, secretario del Juzgado Municipal de Sepúlveda, en el Registro Civil de la villa2 consta que David nació en Sepúlveda a las 12 de la mañana del 21 de noviembre de 1871. Su padre, Inocencio Estevan Roldán, natural de Santa María de Nieva (Segovia), Promotor Fiscal del Juzgado de primera instancia de la villa y domiciliado en la calle San Justo 2, compareció ante el juez municipal Victoriano del Barrio Sastre para solicitar la inscripción de su hijo. Su madre, Leonor de Gómez Gil Pérez, era natural de Melque de Cercos (Segovia).3

David Estevan (Diccionario Biográfico de Almería).

David supera el examen de Ingreso en el Instituto de Toledo el 23 de septiembre de 1882 con un Aprobado. Se examina de las asignaturas de los primeros cursos del Bachillerato en Talavera, obteniendo siempre buenas notas.4

En su artículo “Yo, mi vida y milagros”, aparecido el 9 de abril de 1909 en la sección “Cabezas parlantes” de El Radical, Estevan1 afirmaba: “Por razón de nacimiento, soy segoviano. Nací en Sepúlveda, una modesta villa castellana, cuya pobre historia no tiene otra nota de celebridad que el famoso Fuero, otorgado por Alfonso VI en1076. Mi nacimiento, meramente circunstancial, al que siguió una residencia, que no se extiende más allá de los primeros meses de mi vida, no constituye ciertamente vínculo poderoso que ligue aquella noble tierra a mi modesto nombre./ En realidad, soy almeriense, un almeriense más. No lo digo con la huera y efímera cortesía con que lo he oído decir en brindis y discursos a los políticos de fuera que buscaron aquí un acta o varias actas. Lo digo con la misma honrada sinceridad que si fuera realmente un castellano viejo. Lo digo porque así lo sien-

Don Inocencio Estevan ingresa en el Colegio de Abogados de Granada el 17 de julio de 1885. Su familia, que reside en Albuñol, población de la costa granadina limítrofe con Adra, decide que David acabe el Bachillerato en Granada, la ciudad en la que trabaja su padre. Durante el curso 1886-1887 supera las asignaturas de Física y Química (Sobresaliente), Fisiología e Higiene (Notable) y Agricultura elemental (Bueno). El 20 y el 21 de junio de

1887, con 15 años, verifica los ejercicios del Grado de Bachiller en el Instituto de Granada, obteniendo un Aprobado en ambos. 80

Grado de Bachiller (Archivo de la Universidad de Granada).

Notas del Bachillerato (Archivo de la Universidad de Granada).

La carrera de Derecho

En documento del 20 de mayo de 1888, conservado en el Archivo de la Universidad de Granada, David, alumno del curso preparatorio de la Facultad de Derecho, expone al Rector “Que habiendo obtenido la calificación de Sobresaliente en el curso anterior en la asignatura de Física y Química,/ A V.E. suplico se sirva disponer, de acuerdo con las leyes vigentes, se le examine con preferencia a los demás matriculados en las asignaturas de Metafísica (primer curso), Literatura general española e Historia crítica de España”. El curso 1887-1888 supera la primera con un Aprobado y las otras dos con Sobresaliente.

Su padre lo instala en el Real Colegio Mayor de San Bartolomé y Santiago, de cuyo Ateneo pronto será elegido secretario.

El curso siguiente estudia las asignaturas Elementos de Derecho natural, Instituciones de Derecho Romano y Economía política y Estadística, que supera con Sobresaliente. Recibo de pago por derechos de matrícula, 1887 (Archivo de la Universidad de Granada).

El curso 1889-1890 estudia Historia general del Derecho español, Instituciones de Derecho canónico, primer curso de Derecho político y administrativo y Elementos de Hacienda Pública, y en todas consigue Sobresaliente y Premio ordinario.

Ilustración 4

En su artículo “Yo, mi vida y milagros” recordará en tono humorístico su primera colaboración literaria: “Antes de venir a Almería, me inspiraba este pueblo un recuerdo grato. Estudiaba yo Derecho en la ciudad de Granada, allá por el año 89. Una mañana llegué con otro compañero para asistir a la clase de [Derecho] Político. En el gran 81 patio de aquella escuela, nos encontramos al simpático, queridísimo y malogrado Pepe Meca [y Oña]/ —Tomad, nos dijo entregándonos unos papeles. —Este es un nuevo periódico literario que ha empezado a publicarse en mi pueblo. Puesto que sois aficionados, es preciso que os suscribáis y que colaboréis./ —Hombre —contesté yo, que para hablar he tomado siempre la delantera a mis acompañantes—, ¿cómo nos hemos de suscribir si estamos en la indigencia? ¿Cómo hemos de colaborar si no sabemos palote?/ —Ya está dicho: hay que suscribirse y mandar algo.— Y nos entregó el primer número de La Ola, semanario que dirigía el mismo ilustre periodista que hoy dirige El Radical [José Jesús García Gómez]./ A los pocos días le entregamos nuestros primeros frutos. Mi compañero, un soneto malísimo A Zaragoza; yo, un artículo detestable, aunque muy enfático, que se titulaba Un sueño y que tuve la precaución de dedicar a un tío mío, segoviano auténtico, con el noble fin de que pagara la suscripción./ A la semana siguiente me leyó Meca una carta de Pepe Jesús. El soneto —decía el Director— es intransitable; el artículo de Daniel se publica mañana. Gran satisfacción para mí, pero gran contrariedad al mismo tiempo. A mi espantosa vanidad de principiante le seducía mucho la publicación; pero me estropeaba el paso doble aquel error en la manera de escribir mi nombre. No había tiempo de rectificar: si me firmaban Daniel, ¡adiós mi gloria de publicista y la propina de mi tío!/ Pero al siguiente día llegó el periódico y al pie del artículo estaba mi nombre, el auténtico, exento de todo error; y unos días después, la carta del tío segoviano con un billete de cincuenta pesetas. Ha sido el único trabajo literario que me ha dado dinero”. natura de Derecho penal.” Lo concede el vicerrector

Leopoldo Eguílaz y Yanguas.5

El 15 de septiembre de 1891, David, de 19 años, con cédula expedida en Granada el 5 de julio del año anterior, expone al Rector en dos cuartillas que firma en Albuñol:

“Que habiendo obtenido el curso pasado premio ordinario en Derecho civil (primer curso), Derecho político y administrativo (segundo curso), Derecho penal y Derecho Internacional público,/ Suplica a V. E. se le concedan matrículas de honor respectivamente en las asignaturas de Derecho civil (2º curso), Derecho procesal (1º curso), Derecho mercantil de España y de las principales naciones de Europa y América, y Derecho Internacional privado”.

En documento del 16 de mayo de 1889, David expone al Rector “Que habiendo obtenido en el curso próximo pasado la calificación de Sobresaliente en las asignaturas de Literatura general y de España e Historia crítica de España, solicita de V. E. prelación de exámenes en las asignaturas de Derecho Romano, Derecho natural y Economía política y Estadística.”

Ilustración 5

El curso 1890-1891 estudia primer curso de Derecho civil español, común y foral, segundo curso de Derecho político y administrativo, Derecho penal y Derecho Internacional público (la estudia como alumno libre), y logra en todas las asignaturas Sobresaliente y Premio ordinario.

Matrícula de honor, 1891. (Archivo de la Universidad de Granada).

El Rector García Solá y el secretario general Manuel Lacalle firman el 26 de septiembre de 1891 varias Matrículas de honor obtenidas por David en Derecho procesal primer curso, Derecho civil segundo curso, Derecho Internacional privado y Derecho penal. Recogemos uno de estos documentos: “Por cuanto el alumno David Estevan

Gómez, natural de Sepúlveda, de 19 años de edad, ha obtenido en el curso último el Premio de Derecho político 2º curso,/ EL RECTOR de esta Universidad, en nombre de S. M. LA REINA REGENTE (Q.D.G.) le concede confor-me a lo dispuesto en el art. 7º del Real decreto de 10 deAgosto de 1877/ MATRÍCULA DE HONOR/ en la asignatura de/ Derecho procesal 1er curso como testimonio del aprecio a que se ha hecho acreedor por su buena conducta y brillante aprovechamiento./ EN SU VIRTUD, y previa la admisión del Profesor, le bastará ese documen-

En documento del 22 de mayo de 1890, David, con cédula expedida en Albuñol el 11 de septiembre de 1889, expone al Rector: “Que habiendo obtenido en el curso próximo pasado la calificación de Sobresaliente en la asignatura de Derecho Romano, Derecho natural y Economía política,/ Suplica a V. E. se digne concederle prelación de exámenes en Hacienda pública, Derecho canónico, Historia del Derecho y Derecho público y administrativo.” Y en documento del 19 de mayo del mismo año expone al Rector: “Que habiendo obtenido en el curso próximo pasado premio ordinario en la asignatura de Derecho canónico,/ Suplica a V. E. se sirva dar las órdenes oportunas para que le sea concedida matrícula de honor en la asig82 to para presentarse a los exámenes ordinarios en el mes de Junio próximo o, en otro caso, a los extraordinarios de Septiembre.”

En documento del 29 de abril de 1892, David, con cédula expedida en Albuñol el 27 de octubre de 1891, expone al Rector: “Que conviniendo a sus intereses renunciar las matrículas oficiales de honor en las asignaturas de Derecho penal (1er curso), Derecho civil (2º curso), Derecho mercantil y Derecho Internacional privado,/ Suplica a V. E. se sirva resolver como dejo solicitado, por ser así de justicia que pido como gracia, y no dudo alcanzar de su notoria rectitud.”

Ilustración 6 Ilustración 7

Instancia autógrafa de David Estevan (Archivo de la Universidad de Granada).

El 30 de abril dirige una instancia al Rector solicitando acogerse a la enseñanza libre, a la vez que renuncia a la matrícula en las asignaturas de Derecho procesal primer curso, Derecho civil segundo curso, Derecho mercantil y Derecho Internacional privado. El Rector García Solá ordena remitir la instancia a los profesores de dichas asignaturas. El 4 de mayo afirman no tener inconveniente en aceptar la petición de Estevan los doctores José M. Segura, Ramón Suñé y Mexía, Valenzuela y Manuel Torres Campos. En vista del informe favorable de los profesores, el Rector da por renunciadas esas matrículas.

Notas de la carrera de Derecho (Archivo de la Universidad de Granada).

El curso 1891-1892 estudia por libre las asignaturas de segundo curso de Derecho civil español, común y foral,

Derecho mercantil de España y de las principales naciones de Europa y América, Derecho Internacional privado, primer y segundo cursos de Derecho procesal civil, penal, canónico y administrativo, y primer curso de Teoría y Práctica de redacción de instrumentos públicos, superando todas con los habituales Sobresalientes.

El 10 de junio David, de 20 años, solicita al Rector ser admitido a los ejercicios del Grado de Licenciado en la Facultad de Derecho. El 20 de junio el Rector García Solá lo admite a los mismos. El 22, reunidos los jueces a la hora designada por el Decano, se procede a la toma de puntos y luego el aspirante elige el tema 100: Sistemas de contratación y cuál deberá adoptarse para los contratos de comercio, tras lo cual se le incomunica. Verificado el ejercicio oral, lo califican con Sobresaliente los doctores Eusebio Sánchez Reina (1849-1918), catedrático de Historia general del derecho español (Presidente); Manuel Torres Campos (1850-1918), catedrático de Derecho Internacional público y privado (Vocal) y José Martos de la Fuente (1859-1935), catedrático de Derecho procesal (Secretario).

En documento de 4 de mayo de 1892, expone al Rector “Que habiendo cursado privadamente las asignaturas de Derecho procesal 1er y 2º curso, Derecho civil 2º curso, Derecho mercantil y Derecho Internacional privado, se sirva admitirme a examen en dichas asignaturas, previo el pago de los derechos prevenidos.”

Superados sus ejercicios, el Rector da orden el 21 de enero de 1893 a la Dirección general de Instrucción Pública de que se le expida al interesado el correspondiente título, que se remite el 23 de febrero con las firmas del director general Eduardo Vicenti y del Jefe de Negociado Adolfo Fernández de Rojas.

Grado de Licenciado (Archivo de la Universidad de Granada).

Hoja autógrafa de David Estevan.

David, que reside en Almería, con cédula personal de 11ª clase expedida en esta capital el 14 de enero de este año, expone el 13 de abril al Rector “Que teniendo noticias de hallarse a mi disposición en la Secretaría general de esa Universidad mi título de licenciado en derecho, y no siéndome posible recogerlo personalmente,/ Suplico a V. E. ordene me sea remitido por la sección de Fomento de este Gobierno Civil según está legalmente prevenido, por ser así de justicia.” Y en documento del 4 de mayo escribe: “He recibido del Sr. Jefe de la sección de Fomento un título de Licenciado en derecho, expedido a mi favor, y registrado del general de títulos al fº 137 n.º 78, en el especial del Negociado fº 128 n.º 2556, y en el libro de la Secretaría de la Universidad de Granada al fº 22”. dinero; defender cuantiosos intereses, gravemente comprometidos en laberínticas contiendas, que yo iluminaría con la luz de mi talento y desenvolvería con el primoroso verbo de mi elocuencia, que seguramente había de maravillar a los jueces./ Por fin, en Julio de 1893, informé por vez primera. Fue ante el Jurado, en defensa de un reo de muerte que me endosó Pepe Roda [González], con el noble deseo de que obtuviera notoriedad y lucimiento.

Y los obtuve. Libré a aquel desdichado del patíbulo y conseguí para mí un aplauso ruidoso de la prensa y de los profesionales. (...) Pero no he hecho gran cosa en el ejercicio de la profesión. Creo que sé cómo se defienden los pleitos, por lo menos los sencillos, que son la generalidad; pero ignoro otras cosas que es preciso saber tan bien o mejor que el Derecho y que no se aprenden ganando matrículas de honor. Una de las cosas que no he aprendido todavía es a cobrar mis honorarios. Habrá quien me gane a defender negocios, pero a no cobrarlos no hay quien me supere. Soy especialista en lo gratuito. Y por cierto que me lo han agradecido muy pocos. Somostan groseros de espíritu, que estimamos más al que nospresta cinco duros que al que gratuitamente defiende un pleito complicado, o nos cura al hijo enfermo, o nos levanta un plano de la finca favorita./ Quizá tuviera razón mi catedrático de Derecho procesal cuando, al despedirnos el último día de clase, nos decía: “Dentro de dos se-

Pleitos

En 1893, su hermano Julio, también estudiante de Derecho, inicia sus colaboraciones poéticas en el suplemento de La Crónica Meridional “De Martes a Martes”. Con el número 203, David ingresa el 27 de julio en el Colegio de Abogados de Almería.6 En su artículo “Yo, mi vida y milagros” recordará: “Como había sido un estudiante aprovechado, de los que obtienen por cargas las notas de sobresaliente y las matrículas de honor, deseaba vivamente cumplir los 21 años para ejercer la abogacía. Me forjaba las ilusiones de todos los principiantes: ganar gloria y 84 manas serán ustedes abogados; permítanme que les haga dos advertencias que les serán útiles en el ejercicio de su profesión: primera, cuando vean ustedes entrar en el despacho a un litigante que lleva un Código en la mano, mírenle ustedes con el mismo terror que si llevara una escopeta; segunda: cuando alguien les pida que le defienda por Dios, niéguense por María Santísima.” recoge la segunda sesión del juicio, que se inicia con la Prueba documental. Cuando uno de los testigos afirma que el procesado llevaba una pistola, este lo desmiente. El periódico recoge el 2 de agosto (“Causa ruidosa”) la queja de Estevan por la ausencia de muchos testigos que pueden declarar que el bolso que se halló liado al cuello del muerto no era propiedad de su defendido. Ruega, pues, que se suspenda el juicio, se cite a los mencionados declarantes y a la vez se abra una información suplementaria para acreditar si la primera novia le regaló algún bolso. El Ministerio Público comunica al abogado defensor que se ignora el paradero de los testigos por él reclamados en su favor y que no se considera oportuna su petición de declaración suplementaria. Estevan pide que conste su protesta en el acta “para en su día hacer uso de los derechos que le corresponden por la Ley.”

La Crónica Meridional (En adelante LCM) del 30 de julio de 1893 (“Causa ruidosa”) da noticias del inicio de la causa seguida por el Juzgado de Vélez-Rubio contra J.M.G.S., presunto autor de un asesinato ocurrido el 11 de julio de 1891, para el que el fiscal solicita la pena de muerte. Tras llegar el reo conducido por la guardia civil, y con el salón lleno, se inicia la sesión: “Presta juramento el joven abogado defensor del reo, nuestro particular amigo D. David Estevan Gómez y seguidamente ocupa en estrados el lugar que le corresponde.” El Tribunal lo componen: Lorenzo Padilla Penela, presidente, y los magistrados José Lizón y Fernando Sacristán. Es fiscal Manuel José de Villena y secretario Manuel Lostal.

El fiscal habla durante algo más de una hora y concluye afirmando que sabe con seguridad quién fue el autor del crimen. Luego interviene Estevan. La actuación del joven abogado defensor es recogida con detalle por el periódico: “Me habrán de permitir antes de entrar de lleno en las pruebas de este juicio, que serán pruebas latentes y claras, dirija mi profundo respeto a magistrados y jueces populares que intervienen en esta causa, al ministerio público y al Colegio de Abogados, pues aunque no tengo condiciones oratorias, voy a probar, hasta donde mis fuerzas alcancen, la inocencia de mi defendido, al que se le acusa de un delito horrendo que no ha cometido. Tengo para mí el convencimiento de que venimos aquí a decir la verdad, pues no se trata de una cosa pequeña, sino de la vida de un hombre. Se trata de saber quién fue la mano criminal que puso fin a la existencia de J.L., cosa que ni por asombro se ha averiguado hasta ahora. Vosotros, señores Jurados, vais a declarar que ese hombre es inocente, y, puesta la vista en Dios y la mano en el corazón, habéis de dar satisfacción cumplida a la Ley. Después de estar dos años sufriendo en la cárcel y de ver morir al ser más querido para él, su madre, y a otro no menos apreciado, su hermano, justo era ya que llegara la hora de que vinierais a dictar vuestro veredicto imparcial, para decirle a la gente: “Ese hombre que se sienta en el banquillo y al que se acusa de un horrible delito es inocente; es digno de que esté entre la sociedad y que no se le tache de criminal.” Yo demostraré claramente que es así. Cuando por vez primera, y debido a mi profesión y a un acto de caridad, recorrí las hojas del sumario, me horroricé, y triste es confesarlo, hasta creí que mi defendido era el autor del hecho de que se le acusaba; pero más tarde, cuando he visto y pesado las pruebas, no podía de ninguna manera creer que fuese él. Me encontré en el sumario, y dispénseme el ministerio público, una calificación absurda, que aunque en dicha calificación han desaparecido algunos delitos que había, quedan otros que no tienen razón de ser. Voy a hacer relación de los hechos que en mi sentir han ocurrido y que se ven claros, patentes y verdaderos en esta causa. Porque el Juez Municipal y el Alcalde de Albox han indicado a J.M. como autor del crimen, ya es necesario creer for-

El comerciante en ganados J.L.R. sale de Albox con varios individuos hacia Vélez-Rubio para realizar unas ventas en aquel mercado./ J.M.G.S., que pidió a su hermano Blas una mula, alcanza pronto al grupo y se ofrece a llevar al amigo en su caballería, ya que se dirige al mismo mercado, y ambos se despiden de sus acompañantes. Tras vender parte de su ganado, J.L.R. deposita en su bolsillo de red, de estambre verde, una buena cantidad de duros. De vuelta al pueblo, se detienen a comer en el Ventorrillo del Tuerto Pérez, en el paraje Collado de las Atochadas. Luego nada se sabrá del comerciante hasta que, unos dos meses después, la guardia civil da con su cadáver, ya esquelético, con dos agujeros en la espalda, quizás de proyectiles. Junto a sus huesos se halla un pequeño bolso largo de estambre color verde. El procesado, jornalero soltero de 30 años, viste de negro y presenta un pésimo aspecto. Tras trabajar varios años en Linares, volvió a Albox. Afirma que J.L.R. era su vecino y su amigo. El día de autos madrugó y se dirigió al mercado de Vélez-Rubio para comprar un cerdo. Ignoraba que su amigo iba ese día a vender su ganado. Si le cuesta contestar es porque “en la cárcel de Vélez-Rubio me han maltratado mucho y me han puesto así.” No compró al final el cerdo “porque no me arreglé en el precio”. Regresó llevando al comerciante en su mula. No sabía si este había realizado alguna venta, ni vio su bolsillo de estambre con el dinero. Comieron en un ventorrillo y se separó de él antes de llegar a la casa del Tuerto Pérez. Es mentira que le disparase y lo enterrase. El bolsillo de estambre verde hallado en la fosa no era suyo: “Yo no llevaba bolsillo.” El abogado defensor hace diversas preguntas al procesado, que confirma que estando en Linares había cambiado su bolso por un portamonedas. Pregunta Estevan: “¿Es cierto que le maltrataban a Vd. mucho en la cárcel de Vélez-Rubio?” y el procesado responde: “Sí, señor; ni agua siquiera me daban.” LCM del 1 de agosto (“Causa ruidosa. Asesinato y robo.”) 85 zosamente que lo es. En aquella época también desapareció otro individuo del pueblo, que se marchó a Orán, y no es que quiera yo acusar a aquel, y nadie se acordó de sospechar de él, ni de hacer indagaciones, sino nada más que contra J.M., porque así se les puso al Juez Municipal y al Alcalde de Albox. Además, en la cárcel de Vélez-Rubio se le ha maltratado cruelmente para que dijese que había sido él, llegando el castigo hasta no darle ni siquiera agua. (El sr. Estevan combate los indicios que hay contra el procesado con bastante lógica y discreción, entre ellos los malos antecedentes que dicen tiene su defendido; las contradicciones en que ha incurrido en sus declaraciones; las dudas sobre la marcha de J.M. a Vélez-Rubio; el camino que tomó para regresar a Albox; las manchas de sangre que encontraron en las piedras, el bolso que fue encontrado al reo y sobre otros indicios que hay de este crimen.) Se ha querido sacar partido —añade— de las manchas de sangre, lo que no está probado es de qué tipo serían y si era humana y de J.L. Las lavanderas no han podido decir si las citadas manchas eran de poco o mucho tiempo; además, la ropa que llevaba el reo la noche del 11 de Julio era negra, como han dicho muchos testigos, y las manchas que se cree son de sangre se han encontrado en un traje blanco. (Encontrándose algo fatigado el sr. Estevan, pues llevaba hablando hora y media, pide se suspenda el juicio para descansar un momento).” robo con homicidio, con las agravantes de alevosía, abuso de confianza, de noche y en despoblado. Se leen las preguntas que ha de contestar el Jurado, que se retira a deliberar. Tras largo rato, se lee el veredicto: robo con homicidio sin ninguna circunstancia agravante. El Tribunal condena al procesado a cadena perpetua, indemnización de 2000 pesetas a la viuda del interfecto y el pago de costas procesales. El reo, que durante el discurso de su defensor ha llorado varias veces, se halla al parecer más tranquilo. El público espera a las puertas la salida del procesado.”

LCM del 3 de agosto señala que en la reseña de juicio se aseguró que David Estevan modificó sus conclusiones manifestando que no encontraba delito de penalidad, “cuando lo que en su escrito estampaba era que los hechos constituían un delito de homicidio sin circunstancias agravantes y que, como no había pruebas bastantes, pedía la libre absolución de su patrocinado.” Aunque su defendido ha sido condenado a cadena perpetua, Estevan piensa que con su defensa lo ha salvado de la pena de muerte.

Un cuento con polémica. En el Círculo Literario Estevan decide participar en el certamen que convoca el Círculo Literario dentro del tema 4º: “Artículo de amena literatura en forma de cuento o novela corta. Premio: tintero con pie de bronce, regalado por el diputado a Cortes Emilio Pérez Ibáñez.” (LCM, 27.07.) El 28 de agosto de 1892, tras el discurso del presidente de la institución, Plácido Langle Moya, el secretario Moreno Nieto lee el acta de los Jurados con los autores premiados en el certamen. (LCM, “En el Círculo literario”, 30.08.) Estevan es premiado por “Queta (Cuento de feria)”, que es leído por el médico de la Beneficencia Antonio Fernández Palacios; recibe un accésit el abogado granadino Antonio Afán de Rivera y una mención honorífica el almeriense Carlos Felices Andújar.

Reanudada la sesión, La Sala impone una multa de diez pesetas a los testigos y de 25 a los peritos que no han acudido al acto. Se concede de nuevo la palabra al abogado defensor: “Va, por último, a probar —recoge el periódico— que el bolso encontrado liado al cuello del cadáver no era de J.M. Ese bolso, de finísimas mallas, en donde se quiere coger al reo, es la prueba mayor para ver que su defendido es inocente. Consta a los señores Jurados que faltan muchos testigos, que no han declarado y que sabían fijamente que el bolso no era de J.M. y, fundado en esto, pedí la suspensión del juicio y que se abriera una información suplementaria con el mismo objeto, lo que se me ha denegado por la Sala, reservándome los derechos para entablar en su día los que me corresponden. Además, aquí no se ha dicho por persona alguna que el bolso era de la propiedad de J.M., ni siquiera que se lo regalase A.Z., su primera novia. El procesado tenía un bolso antes de irse a Linares, cambiándolo en dicha ciudad por un portamonedas, que regaló después a un preso de la cárcel de Vélez-Rubio, y como está demostrado que el mencionado bolso no era suyo, se ve claramente que él no ha cometido el delito de que se le acusa. Demuestra con sencillez y gran galanura de estilo que su defendido no ha sido el autor del crimen, terminando con una súplica a los Sres. Jurados, diciéndoles que a sus conciencias honradas les dejen vean la inculpabilidad del reo, para que Dios luego no se lo tome en cuenta. El discurso del Sr. Estevan duró más de tres horas, sintiendo no poder darlo íntegro, lo mismo que el del Sr. Fiscal, por falta de espacio y no ser taquigráficas las notas que nuestro redactor tomó del juicio. El Fiscal pide

El premio adjudicado a David no es bien recibido por sus compañeros de letras. Así recordará Estevan en su artículo “Yo, mi vida y milagros” la pequeña polémica causada por su cuento: “En 1892, vine yo a vivir a Almería. Corría el verano: el Círculo Literario anunció un certamen artístico, uno de cuyos temas era un cuento en prosa. Con todo sigilo envié yo uno, titulado Queta, que no me parecía malo. El Jurado le concedió el premio; pero… ¡nunca lo hubiera hecho! Llegó la velada; Fernández Palacios leyó el artículo y ¡nada, ni un solo aplauso, ni uno solo por cortesía! Aquello se llamó la conspiración del silencio./ ¡Cómo pusieron al Jurado! Había procedido con parcialidad, con ignorancia, casi con estupidez. ¡Cómo pusieron al cuento! Era malísimo, insustancial y además muy verde; había sido audacia imperdonable leerlo de-lante de señoras. ¡Cómo me pusieron a mí! Y lo más gra-cioso es que todo esto lo oía yo decir en los grupos; como nadie me conocía, nadie se recataba para hablar así en mi presencia. Recuerdo que D. José Rocafull [de Montes, médico homeópata] era de los más indignados. A los pocos días, en un periódico titulado La República, Perico el 86 de los Palotes [pseudónimo de José Jesús García Gómez] dijo horrores del Jurado, del cuento y de mí. Yo era un prosista ramplón y ripioso y mi Queta no era tal queta, ni siquiera una chaqueta: era un chaleco de la peor especie. Quien merecía el premio era [Carlos] Felices Andújar, otro amigo malogrado; yo no, yo era un infeliz incapaz de sacramentos. Así hablaba de mí el hombre a quien debía la publicación de mi primer artículo; lo que sé es que ni a él ni a Rocafull les guardé rencor por aquella paliza; al contrario, bien pronto pagué sus rigores con mi simpatía.” con desordenado estrépito en la plaza de toros, de los guapos y las mozas congregados en la buñolería y tabernáculos; y como música a tan delicada composición, las bocinas y trompetas de los chicuelos, los timbres y campanillas de las rifas, las caracolas y garapitos de los mozos, y el estrépito inarmónico y raro desconcierto de los órganos desafinados de las casetas de fantoches, cabezas parlantes y figuras de cera”. Estevan se molesta cuando advierte que en su cuento el linotipista ha deslizado varias erratas. Y se apresura a comunicarlo a La Crónica Meridional, que el 5 de septiembre recoge en su gacetilla “Erratas” las más inoportunas.

El 22 de febrero de 1894, lee en el Círculo Literario su

Memoria “El Naturalismo en el arte”, que busca estimular el debate sobre el tema. En los sucesivos jueves se posicionarán a favor o en contra numerosos intelectuales almerienses. En una gacetilla, LCM elogia su bien pensada Memoria: “En ella examinó, a la luz de una crítica seria y razonada, los fundamentos de aquella escuela en el campo de la literatura, y sobre todo en la novela, defendiéndolo con discretos argumentos en lo que tiene de aceptable, esto es, en cuanto vuelve por los fueros de la verdad y ataca la tendencia romántica, dada a lo maravilloso y a lo fantástico, e impugnando las exageraciones de aquellos de sus adeptos que por una reacción en cierto modo explicable, pero malsana, se complacen de la pintura de lo deforme y de lo feo.”7

Ilustración 10

El 8 de abril lee en una velada en el Círculo Literario su narración “José”, que aparecerá en LCM del 25 de ese mes. José, adolescente fuerte y orgulloso, terror de los niños ricos de Trémolis y enemigo de toda desigualdad, queda fascinado por Juan Martín, obrero llegado al pueblo desde la fabril Barcelona. Martín, que sueña con convertirse en burgués, piensa sacarles sus ahorros a los cándidos obreros del lugar hablándoles de la necesidad de protección de sus compañeros perseguidos y encarcelados. Y estimula a José a robar a los hijos de los burgueses “el reloj de oro, el alfiler elegantísimo, el velocípedo niquelado”. En una ocasión José roba un reloj y la noticia llega hasta el juez del lugar. Pronto la policía busca a José y a Martín. Este huye, mientras que José, temiendo acabar en la cárcel o que su padre lo ponga a destripar terrones, huye del pueblo hasta acabar ahogándose en el río.

El abogado José Jesús García Gómez.

El 3 de septiembre aparece publicado, en apretada y diminuta letra, “Queta (Cuento de feria)”, que lleva una cita inicial con versos de François Coppée. En un Hospital, una enferma de sífilis cuenta su vida a un doctor, con el que mantuvo relaciones sentimentales en el pasado. Le agradece que la escuche, aunque sea unos minutos. Le narra las afrentas y desdichas que hubo de sufrir tras quedar huérfana con ocho años, al ser asesinada su madre por unos borrachos. Obligada a vivir en la feria del pueblo con Malena, mujer desvergonzada, la niña habrá de presenciar continuos actos de grosera voluptuosidad, por lo que el doctor adivinará fácilmente “lo que pudo ser de mí después de tan delicada educación y de tan hermosas enseñanzas”. Ahora vive rodeada de silencio y entre los cuidados de las monjas y de la ciencia. Si se cura cambiará de vida, aunque presiente que morirá pronto. El médico llora y ella le expresa sus dudas sobre el más allá. Calla la enferma y el cuento cede la palabra a un narrador en tercera persona, que nos dice: “Dios no quiso salvar a Queta y la llamó a su seno aquella tarde. Murió resignada, humilde, cariñosa”, abrazada al doctor, su antiguo amante, y a su infatigable enfermera sor María de los Ángeles. Sirvieron a su cadáver como cánticos fúnebres “los gritos ensordecedores del vendedor ambulante, del tendero al por menor, de la multitud apiñada

El domingo 5 de agosto fallece su compañero el abogado y diputado provincial José Meca y Oña y al día siguiente asiste a su entierro. Recordarán al amigo fallecido en la LCM el abogado Guillermo Rueda Gallurt y el periodista Eduardo Segura Fernández.

En LCM del 9 de septiembre, Estevan se revela como poeta sentimental con “A ti”. El jueves 25 de octubre interviene en la Audiencia en un juicio por Jurados sobre exacciones ilegales seguido en el Juzgado de Sorbas. El fiscal pide para los acusados la pena de cuatro años de suspensión, multa de 250 ptas y el pago de las costas procesales. “El defensor de ambos procesados lo fue nuestro querido amigo y colaborador D. David Estevan, 87 más honrados y más trabajadores que he tratado en mi vida. A los dos años de aprendizaje en su despacho, con su hijo Paco, que, si no aventaja, iguala al padre en todas sus nobles cualidades, me dijo D. Miguel una mañana:/ —Vea usted a [José] González Canet:10 tiene que darle unos papeles. Ocurría esto el 1º de Septiembre del 95. El Sr. González Canet me entregó la credencial de oficial del Gobierno Civil, que D. Miguel le pidió para mí, sin consulta previa, ni alardes de protección. Así fui yo político; no pude elegir partido: me hicieron conservador canovista, de Real orden. Y ahora va lo bueno: el 4 de Septiembre tomé posesión de mi cargo; el día después de una escena, casi dantesca, entre el Gobernador Gálvez y un Secretario, muy listo por cierto, que se llamaba [Trinidad] Torres [Requena], cesó este en la Secretaría y me encargué yo de esta interinamente.” quien pidió la absolución de sus patrocinados en un brillante informe.” El Jurado consideró inocentes a los acusados, que fueron puestos inmediatamente en libertad. “Damos la enhorabuena al Sr. Estevan por el triunfo obtenido.” (LCM, “En libertad”, 28.10.) Estevan asiste en el Palacio de Justicia a la reunión del Colegio de Abogados que preside el Decano Miguel García Blanes, en la que se nombra la comisión que ha de redactar el proyecto de Estatutos para el Colegio. Estevan es uno de los elegidos junto a García Blanes, García López, Muñoz Calderón y López Pérez. (LCM, 6.11.) Durante el mes de noviembre, el folletín de LCM irá ofreciendo su trabajo “El naturalismo en el arte”, leído en el Círculo Literario el 22 de febrero, que revela unos bien decantados conocimientos literarios. Decidido defensor de la escuela naturalista y crítico con las usuales hipocresías de las novelas idealistas, cita, entre otros, a Zola, los Goncourt, Pérez Galdós, Clarín, Pereda, Valera, Alarcón o el Padre Coloma, cuyas obras muestra conocer bien.8

En LCM del 24 de noviembre aparece su cuento “Lola”, un interesante estudio psicológico de la muchacha de 18 años que se ríe de todo con estridentes carcajadas, consciente de la estupidez y la necedad imperantes en la sociedad. Quienes la rodean la consideran una niña cáustica y burlona o la envidian por su desenfado. El narrador del cuento, su joven admirador, no cree a la bella cuando esta le dice que no ha conocido aún las amarguras de la vida; por eso le pregunta si ha amado alguna vez. Invitada en ese momento a tocar el piano, interpreta el prólogo del drama lírico El Anillo de Hierro (1878) de Pedro Miguel Marqués. Cuando llega al final, tras el crescendo sonoro, “se vendió, no pudo evitarlo. Lo vi clarísimo: lo debió ver todo el mundo. Había desaparecido la muchacha humorista, el carácter, y quedaba solo la mujer, la mujer de siempre, la ella./ Había rodado una lágrima por sus mejillas y estaba pálida, amarillenta casi.”

Ilustración 11

Durante enero y febrero de 1895, LCM recoge los versos de Estevan junto a los de otros escritores locales —Francisco Rueda López, Antonio Ledesma Hernández, Carlos Felices Andújar, Antonio Rubio, Fermín Gil de Aincildegui, Ramón Blasco Segado, Plácido Langle, José de Burgos Tamarit, etc.—, que acompañan a las panderetas expuestas en el salón del Círculo Literario.

El político José González Canet (Diccionario Biográfico de Almería).

El 24 de septiembre Estevan actúa como abogado defensor junto a Joaquín Ramón Hernández en una causa del Juzgado de Almería por disparo y lesiones. (LCM, 24.09.) Su hermano Julio vuelve contento de Granada tras conseguir la licenciatura en Derecho. (LCM, 30.09.) Don Inocencio puede estar satisfecho: dos de sus hijos han seguido sus pasos.

Entrada en política

El 24 de marzo de 1895, mes en que Estevan participa en diversos pleitos, la prensa informa de la caída del fusionismo de Sagasta y de que Cánovas ha recibido el encargo de formar gobierno. Meses después, en una gacetilla de LCM del 1 de septiembre se notifica que Estevan, “el hijo de don Inocencio, magistrado de esta Audiencia”, ha sido nombrado oficial segundo del Gobierno civil de Almería.

Silvela dirige la disidencia en el partido conservador y en Almería canovistas y silvelistas andan a la greña. LCM del 14 de noviembre informa de que Estevan ha sidonombrado delegado por el gobernador civil para quepractique una inspección en el Ayuntamiento y con ese objeto ha convocado a todos los concejales. “En los cafés y círculos públicos se comenta mucho esta inspección, asegurándose que es para suspender a los ediles que pertenecen a los partidos silvelista y fusionista, que son

En “Yo, mi vida y milagros”, Estevan recordará sus años como pasante y su entrada en política: “Fui pasante de D. Miguel García López,9 uno de los hombres más buenos, 88

Por eso censuramos esa inspección sin que por ello tengamos que sentar plaza de silvelistas o fusionistas; la medida ha sido desenmascarada como ardid ortodoxo.” los que estorban a los del Gobierno./ A la opinión pública le ha extrañado mucho esta determinación, porque todos los periódicos locales, incluso La Restauración, han dicho que las gestiones del Alcalde fusionista Sr. Verdejo habían sido un modelo de administración./ Esperemos el resultado de la inspección, aunque ya nos lo figuramos.”

El 17 de noviembre se sentencia en una gacetilla: “Consummatum est”: “Cuando se retiró el delegado del Gobierno el pasado viernes, algunos concejales cándidos se dijeron: “Hombre, todavía no habrá suspensión; tiene que redactar el delegado su Memoria para presentársela con las diligencias al Gobernador y es claro que esa no es obra de un día, sino de varios, para coordinar datos y concordar citas legales pertinentes al caso; después —añadían— ¡quién sabe si el Gobernador tomará los ocho días que tiene para resolver!”/ Los pocos ediles cándidos que pensaban así ya habrán visto que han padecido un error. Seguramente el Sr. Delegado y su Secretario, ya que se pasaron el día de claro en claro, se habrán pasado igualmente la noche del viernes de turbio en turbio y la Memoria y sus diligencias han resultado con tales cargos, y la defensa de los concejales habrá parecido tan débil, que el Sr. Gobernador se ha visto precisado a suspender a once concejales, antes de la veinte y cuatro horas./ ¡Qué actividad! dice el elemento neutro, según la frase de un periodista cursi./ Ayer, pues, fueron suspendidos once concejales de la penúltima hornada; porque ¡cosa rara! a ninguno de los que ejercen el cargo desde primero de Julio acá, entre los que se encuentran ocho amigos de la situación, les ha alcanzado el anatema, cual si esta Corporación no hubiera cometido, como la anterior, defectos por omisión. También ha sufrido persecuciones por la justicia un conservador ortodoxo, víctima obligada de la resolución adoptada.” Y el periódico da los nombres de los once concejales suspendidos.11

El mismo periódico dice en una gacetilla del 15 de ese mes: “Durante el día de ayer, siguieron los comentarios entre la gente política, algún tanto duros para la situación, por intentar procedimientos anticuados y vejatorios, que traen luego fuertes represalias./ Los concejales están a la expectativa esperando el resultado de la visita, para reunirse y tomar acuerdos en armonía con las circunstancias./ El delegado Sr. David y el Secretario Sr. Enciso comenzaron ayer a girar su visita estando presentes algunos concejales silvelistas y liberales. Examinaron los libros de actas para ver si faltaba en ellas alguna firma de los concejales y comenzaron a ver los padrones con detenimiento./ La visita ha durado muy poco, pues anoche se dio por terminada, citándose para hoy a los concejales./ No se necesitaría mucho para aumentar la bola de nieve.”

El día 16, se dice en la gacetilla “La opinión”: “El efecto de la visita de inspección al Municipio no ha sido de simpatía. (…) Si esta visita no hubiera sido motivada para buscar un pretexto y con él excluir del Municipio a los que el pueblo llevó a aquella casa, solo por el delito de estorbar a los planes de la política, seguramente que la opinión sensata hubiera aplaudido la visita de inspección./ Pero cuando tras el velo de la legalidad, cuando buscando moralidad se transparenta el juego de cubiletes y se ve que el fin no es cortar abusos y extralimitaciones, sino dejar huecos para llenarlos a placer de los que mandan, el pueblo no aplaude, sino que ve con indiferencia estoica, en la citada visita, un recurso más del maquiavelismo político./ Unas horas nada más han bastado para inspeccionar la administración fusionista./ Claro está; con solo encontrar un asidero para incapacitar a los que estorben, basta y sobra para que se dé por contento el delegado del Gobernador./ El objeto, estaba visto, no era, no, hacer un minucioso examen de la pasada administración, un estudio detenido de las oficinas del Municipio para barrer y barrer bien, cosa que hubiera encontrado eco en toda persona sensata; lo que sencillamente se quiere es buscar una callejuela para satisfacer necesidades sentidas, tomadas por un partido al cual la legalidad le niega el camino llano y franco./ Por eso la opinión independiente, la que no forma de la política escalón para su medro personal, se encoge de hombros y dice: “Un recurso más, antiguo y conocido, una argucia más, digna solo de un pueblo o caserío rural.”/ Protestamos junto a la opinión. Ojalá fuera la campaña del sr. Gálvez limpiar la administración del Municipio, lo aplaudiríamos los primeros, como todo el vecindario. Deseamos la inspección, antes, ahora y siempre en Ayuntamiento y en Diputación, en todas partes y a todas horas, para mejorar y buscar la legalidad. Pero aquí solo se persigue el logro de unos cuantos sillones municipales.

Y el día 18, en la gacetilla “El procedimiento”, LCM afirma que fueron los modos lo que más molestó a los concejales suspendidos: “Como si en la Corporación popular hubiera malversaciones de caudales públicos y escándalos, visita de inspección y suspensión de once concejales que son estimados. Deberán ser los tribunales los que juzguen su tanto de culpa ante los cargos que se les hacen.” Los concejales verán perjudicado su buen nombre, aunque llegue el sobreseimiento, aunque fueron buenos administradores de los bienes que se les confiaron. El periódico los aplaude “como lenitivo a las contrariedades sufridas estos días”. Y en la gacetilla “Ayuntamiento” se dice que han tomado posesión de sus cargos los once concejales interinos, todos de la situación. LCM del 20 se hace eco del artículo “Las polacadas de Almería” en El Tiempo de Madrid, órgano del partido silvelista, que pide al ministro de la Gobernación Cos-Gayón que evite la suspensión de los once concejales. Y en la gacetilla “¿Incapacitados?” se habla de los rumores de nuevas incapacitaciones de concejales silvelistas y liberales, con lo que las oposiciones quedarían reducidas a cuatro concejales. Se rumorea que la Diputación también está amenazada. (“La inspección”, 30.11.) LCM del 7 de diciembre, informa en “Lo de la Diputación” de que el Delegado nombrado por la Superioridad, Francisco Man89 del Ateneo del Colegio de Santiago, de Granada. Desde entonces no me he visto libre de un par de ellas. Soy o he sido Secretario de dicho Ateneo, de la Academia granadina de Jurisprudencia; y en Almería, de la sociedad “Rafael Calvo”, del Liceo, de las conferencias de San Vicente de Paúl, del Círculo Literario, del Ayuntamiento, del Colegio de Abogados y… de la sociedad de concursos hípicos.” El 1 de junio toma posesión de su cargo, cesando el secretario interino Emilio Pomedio. (LCM, 2.06.) Continúa su labor de abogado. En julio actúa, como su hermano Julio, como abogado de turno. (LCM, 4.07.)

El 8 de agosto Cánovas es asesinado en el balneario guipuzcoano de Santa Águeda. El día 10, “De Martes a Martes”, suplemento literario de LCM, ofrece el artículo “Don Antonio Cánovas del Castillo”, con la biografía del jefe conservador firmada por D. E. (casi con certeza, el canovista David Estevan). En octubre caen del poder los conservadores. Tras el ascenso de los liberales, dimiten el Alcalde y los empleados del Ayuntamiento conservador. El año 1898 Estevan pleitea con frecuencia, a veces junto a otros abogados, como Matías Granados o Juan Oña, en causas por atentado, por disparos, por hurto, por injurias, por robo frustrado, por asesinato, por lesiones, por usurpación, por desacato…

Su hermano Julio, además de abogar con frecuencia y de ser secretario suplente de la Audiencia —lo será hasta julio del año siguiente—, da clases de Derecho Natural. (LCM, 22.06.) LCM del 11 de julio informa del nombramiento de Estevan como abogado de oficio para el año económico de 1898-1899. Julio, su hermano, recibe igual nombramiento. David prosigue con su actividad en la Audiencia, a veces junto a Francisco Laynez o Eulogio Romero del Castillo, en causas por prevaricación, por atentado, por disparo y lesiones… En septiembre de 1899, a sus 28 años, se casa: “Anoche a las ocho y media tuvo lugar en la capilla del Colegio de Jesús el enlace matrimonial de la distinguida Srta. Encarnación Valls Alonso con nuestro estimado y particular amigo el conocido letrado D. David Estevan./ Bendijo esta unión el arcediano don José María Navarro Dárax, siendo padrinos D. José Jiménez Ramírez y su distinguida esposa y testigos D. Miguel García López, D. Guillermo Meier, D. Lorenzo Padilla y D. Antonio González./ Al acto solo asistieron las familias de los contrayentes, por el reciente luto que ambas guardan./ Los nuevos esposos, a quienes enviamos nuestra más cordial enhorabuena deseándoles largas felicidades en su luna de miel, salieron para una finca que en uno de los pueblecitos cercanos a la capital posee la familia de la novia.” (LCM, “Una boda”, 12.09.) El matrimonio tendrá una hija. Estevan enviudará y contraerá segundas nupcias con María Echevarría Rocal, con la que tendrá diez hijos. Mientras continúa con su labor en la Audiencia, es elegido “abogado de pobres” para el semestre siguiente. (LCM, 14.06.) Acumula otra Secretaría: esta vez la del Círculo Literario (LCM, 12.08.) zano, que fue oficial del Gobierno de Almería, lleva ya tres días con su trabajo: arqueo, examen de libros, contaduría, y visitará el Hospital y la Casa-cuna. Parece que el objetivo es quitar al que no sea ministerial. “¿En qué se fundarán para suspender a la Diputación?”

El 17 de abril de 1896, LCM señala que don Inocencio, padre de David, presidió el día 16 la Junta del escrutinio general de la elección de Diputados a Cortes celebrada el domingo. Don Inocencio es jubilado poco después. (LCM, “Jubilación”, 19.05.)

El 12 de mayo LCM publica un número extraordinario con motivo del “XV Aniversario de La Montaña”, que cuenta con la colaboración de 27 plumas almerienses. Escribe Estevan sobre la famosa sociedad: “Como el sol derrite las nieves que guardan en su seno las montañas del Norte, tus alegres y fecundas iniciativas rompen el hielo de nuestras costumbres ceremoniosas, frías y tristes.” De nuevo sus versos aparecen en las panderetas expuestas en el salón principal del Círculo Literario. (LCM, “Versos de la exposición”, 26.08. y “La Exposición del Círculo Literario”, 29.08.) En octubre el oficial segundo David Estevan se encarga interinamente de la Secretaría del Gobierno civil (LCM, “Interinidad”, 8.10.). Interviene en diversos pleitos durante los últimos meses de 1896, a veces junto a Antonio Blanes, Eulogio Romero del Castillo, Luis Muñoz Urán y Matías Granados.

En la fiesta del 11 de febrero de 1897, participa en su calidad de delegado del Gobernador civil en el banquete republicano celebrado en el hotel Londres y presidido por José Artola en conmemoración del 24º aniversario de la proclamación de la República. Al destaparse el champagne se brinda por la unidad de los republicanos y por la República. Hablan oradores como Plácido Langle y José Jesús García y el festejo concluye “reinando el mayor orden”.

Estevan y las Secretarías

La gacetilla de LCM del 2 de marzo, “El secretario”, recoge el rumor de que aspiran a la plaza de Secretario del Ayuntamiento Juan Ramírez, Trinidad Torres Requena y David Estevan, contando cada uno con diferentes apoyos dentro del partido conservador. En realidad Estevan solo disputará la plaza con Joaquín Ros. El 24 de ese mes es -nombrado secretario del Ayuntamiento “por reunir mejores condiciones que el otro solicitante”. Conservará este cargo hasta su muerte. -En “Yo, mi vida y milagros” recordará: “En 1897 me nom-braron Secretario del Ayuntamiento, por noble iniciativa de Pepe Giménez (un gran corazón, digan lo que quieran cuatro envidiosos). De todas mis Secretarías esta del Ayuntamiento es mi predilecta; y no precisamente por el especial encanto de sus funciones, sino por aquella razón suprema que el- pintor [José] Díaz Molina alegaba para explicar otras predilecciones suyas: el pan nuestro de cada día. (…) Esto de las Secretarías es en mí una especie de sino. Cuando tenía quince años me eligieron para la 90

Estevan en el siglo XX

En su artículo “Almería”, aparecido en la revista Idearium de Granada del 15 de septiembre de 1900, elogia a su admirado amigo el abogado Antonio Ledesma Hernández, que acaba de hacerse con la flor natural en los Juegos Florales de Almería de ese año.

José María Verdejo Lucas, en su biografía de Estevan para la Real Academia de la Historia, detalla la actividad literaria desplegada por el abogado durante el siglo XX. En 1911 edita Allende el mar: crónica de un viaje a Orán. En 1912 prologa el volumen de Francisco Aquino Cabrera Al vuelo, que recoge trabajos del malogrado escritor. En la Revista de la Sociedad de Estudios Almeriense publica los artículos “Influencia social de la belleza” (1925), “Estudio psicológico del rubor” y “La risa” (1926). Entre diciembre de 1918 y marzo de 1919 fue dando en el diario católico La Independencia su colección de sonetos “Semblanzas almerienses”. En abril de 1919 gana la flor natural por su poema Calderón y Amor en los juegos florales de Lorca, premio que le vale un homenaje el 4 de mayo en el teatro Apolo. En 1920 el Casino almeriense le publica su antología poética Cantos de amor y Fe y el 15 de septiembre de ese año publica en La Ilustración Española y América cinco sonetos, Héroes de Shakespeare, sobre personajes famosos de su teatro. Cuando cumple los veinticinco años como secretario del Ayuntamiento, es nombrado Hijo Adoptivo de Almería. El abogado fallece el 12 de febrero de 1936 a los 64 años.

A inicios de abril de 1901, un decreto del gobernador civil falla a su favor la suspensión que se decretó contra él por el Ayuntamiento anterior del cargo de Secretario del mismo. (LCM, “Cabildo municipal”, 2.04.) En el verano forma parte del Jurado de los Juegos Florales organizados por el Círculo Literario (LCM, 16.07.) En agosto forma parte del Jurado de los Juegos Florales, que preside Antonio Ledesma Hernández. Junto a Ledesma entrega los premios de los Juegos (LCM, 30.08.) y se halla presente en el banquete que el Círculo ofrece al Mantenedor de los mismos, José Canalejas.

En LCM del 5 de septiembre Estevan publica una sentida necrológica del catedrático de la Universidad de Granada José España y Lledó (1848-1901), al que siempre admiró: “Tenía talento, elocuencia, cultura, gracia, una potencia dialéctica que abrumaba, una intención cáustica que aturdía y una amenidad afectuosa muy difícil de corresponder y casi imposible de olvidar”. Odiaba su época por amiga del positivismo y enemiga de la metafísica y de la iglesia: “Era ortodoxo puro y convencido, empezó con [Juan Manuel] Ortí [y Lara] el restablecimiento de la filosofía tomista en las escuelas españolas y fue gran amigo y colaborador de los hermanos [Alejandro y Luis] Pidal, del padre Zeferino González, del Cardenal [Benito] Sanz y Forés, del Obispo de Salamanca, del propio Ortí, del jesuita Garzón” y de cuantos lucharon por restablecer la filosofía escolástica en España, “después de aquel furor krausista que importó de Alemania el famoso y tenebrudo Sanz del Río.” Recuerda Estevan que últimamente redactaba una Sociología y unas “Memorias de un abogado viejo”, de critica social. En política se inició en el carlismo, pasó al canovismo y por fin, a causa de un despojo injustificado, a la disidencia silvelista. En dos años perdió a su madre y a sus dos únicas hijas, tras lo cual sufrió una neurastenia que lo consumió.

Ilustración 13

Ilustración 12

David Estevan (Wikipedia).

Portada de Allende el mar: crónica de un viaje a Orán (Almería, 1911).

Autorretrato

En 1909, en “Yo, mi vida y milagros” escribe: “Soy católico, en Religión; aristotélico, en Filosofía; ecléctico, en Derecho; en Arte, naturalista, especialmente en la novela, pero romántico en poesía. Me retiré de la política activa en 1905; en sentido puramente especulativo, soy partidario de la monarquía parlamentaria. Soy también individualista rabioso, proteccionista y… corto de cuerpo, largo de palabra y reincidente en el matrimonio./ Jamás he sido envidioso; no he sentido nunca la tristeza del bien ajeno. Cuando un amigo mío alcanza un triunfo en cualquier esfera, o logra una ventaja lícita en cualquier negocio, me alegro con todo el corazón. Lo mismo cuando Pepe Jesús [García Gómez] es elegido Diputado a Cortes que cuando [Antonio] Ledesma [Hernández] obtiene la quincuagésima flor natural, que cuando [Plácido] Langle [Moya] alcanza un ruidoso triunfo forense, y [Francisco] Aquino [Cabrera] vence en un certamen, y [José] Díaz [Molina] pinta y cobra un nuevo cuadro, y Pepe Burgos [Tamarit] publica un libro y logra un éxito, y [Francisco Javier] Cervantes [y Sanz de Andino] llega joven, casi ni- ño, a la Dirección de las obras del puerto, y el otro a la Alcaldía, y el de más allá al cargo pingüe o brillante, yo siento una grande y sincera alegría; y si hay banquete para celebrar el suceso, me inscribo el primero y brindo en honor del festejado, poniendo en mis palabras todos los entusiasmos de mi espíritu, inclinado como pocos al amor y a la indulgencia./ Puedo afirmar, para concluir, que jamás he causado a nadie —amigo, enemigo o indiferente— el daño más leve, ni he guardado rencor a los pocos que me han agraviado por maldad y a veces con ingratitud. Cuando comparezca ante el Supremo Juzgador de los hombres, podré decirle, como síntesis de mi vida:/

—¡Señor! Yo no he derramado grandes beneficios sobre mi prójimo, o porque no os dignasteis concederme aptitudes adecuadas, o porque yo no supe aplicarlas debidamente, o porque el pecado de la pereza enervó mis buenos propósitos. Pero tampoco he causado daño a nadie, ni siquiera a mis enemigos, a los que he perdonado siempre los agravios, de todo corazón. Esta conducta generosa invoco para obtener vuestra divina gracia./ Y esperaré tranquilo el fallo supremo.”

Notas

1. Cf. José María Verdejo Lucas: “David Esteban Gómez”, en Diccionario Biográfico de Almería, Instituto de Estudios Almerienses/ Fundación Cajamar, Almería, 2006, p.132, y “David Estevan Gómez”, en Historia Hispánica, de la Real Academia de la Historia. Cf. también M. Cassinello: “Los Estevan. Una familia almeriense por ‘Derecho’”, La Voz de Almería, 1 de octubre de 1995. 2. Libro de inscripciones de la sección de nacimientos (6 de junio de 1871 - 29 de diciembre de 1872), folio 25, n.º 29. 3. Y de sus abuelos dice la partida de nacimiento: “Que es nieto por línea paterna de D. José Esteban Rey y Doña Bárbara Roldán García, natural de Santa María de Nieva, difuntos, y por la línea materna de Don Segundo Gómez Esteban y de doña Anatolia Gil Pérez García, natural el primero de Melque de Cercos y la segunda natural del pueblo de Nieva, también difuntos”. 4. El curso 1882-1883 estudia primer curso de Latín y Castellano (Notable) y Geografía (Bueno); el curso 1883-1884, segundo curso de Latín y Castellano (Sobresaliente) e Historia de España (Sobresaliente); el curso 1884-1885: Retórica y Poética (Sobresaliente), Historia Universal (Sobresaliente), Aritmética y Álgebra (Notable) y primer curso de Francés (So- bresaliente); el curso 1885-1886: Psicología, Lógica y Ética (Bueno), Geometría y Trigonometría (Notable) y Segundo curso de Francés (Sobresaliente).

5. En las Disposiciones vigentes relativas a exámenes y premios de la Universidad de Granada leemos: “Los ejercicios para los premios seguirán verificándose como hasta aquí, pudiendo concederse, sin embargo, uno en cada asignatura si los alumnos no pasan de 50; y si pasan de este número, otro por cada 50 o fracción de 50 alumnos de la misma asignatura. Podrá concederse además un número igual de Menciones honoríficas./ Los alumnos premiados en una o más asignaturas tendrán derecho a igual número de matrículas de honor completamente gratuitas en el curso siguiente y en el mismo Establecimiento, siempre que los interesados no tengan nota o antecedente alguno desfavorable en su conducta académica.”

6. Javier Fornieles Alcaraz y Rafael Quirosa-Cheyrouze y Muñoz: El Colegio de Abogados de Almería y su historia (1841-1996), Ilustre Colegio de Abogados de Almería, Almería, 1996, p. 239. 7. Para el debate en torno al naturalismo, véanse las gacetillas de LCM: 8.03 (“Círculo Literario”), 15.03 (“Discusión”), 31.03 (“El naturalismo en el arte”), 5.04

(“Discusión interesante”, 7.04 (“Sobre el naturalismo”, 21.04 (“Círculo Literario”), 1.05. (“El naturalismo en el arte”), 6.05. (“Círculo Literario”) y 8.05. (“Fin de un debate”) de 1894.

8. Cf. LCM, 3, 4, 8, 9, 10, 11, 15, 16, 17 y 18 de noviembre de 1894. El discurso nos ha llegado incompleto, por faltar algunos números del periódico.

9. García López había ingresado en el Colegio de Abogados de Almería con el número 112 el 22 de noviembre de 1873. 10. José González Canet (Canjáyar, 1842 - Almería, 1911) fue senador por Almería en la legislatura 1891-1893, concejal en el Ayuntamiento en 1893 y diputado provincial y diputado a Cortes en 1896. Al inicio de los años 90 era el primer contribuyente por propiedades rústicas y urbanas de Almería. (Carmen González Canalejo y Rubén Mirón González, eDBA, Instituto de Estudios Almerienses)

11. Guillermo Verdejo Ramírez, Andrés Cassinello García, Francisco Laynez Leal de Ibarra, Francisco Roda Spencer, José Batlles Benítez (liberales), Ramón Barroeta Scheidnagel, Manuel González Tamarit, Andrés Rodríguez Ramón (silvelistas), Agustín Fernández del Águila, Cristóbal García Monfort (republicanos) y el Marqués de Campo Hermoso (conservador ortodoxo).

JOSÉ RUIZ FERNÁNDEZ Investigador y Escritor

LA MUERTE DE JAVIER VERDEJO CINCUENTA AÑOS DESPUÉS (In Memoriam de Javier)

El contexto histórico

El próximo día 13 de Agosto se cumple el 50 aniversario de la muerte del joven almeriense Francisco Javier Verdejo Lucas, a consecuencia de un disparo realizado por un miembro de la Guardia Civil del puesto de Vigilancia Fiscal Anticontrabando del Zapillo mientras huía, tras ser descubierto al iniciar una pintada en el desaparecido balneario de San Miguel.

Javier sólo pudo escribir las primeras letras del lema que tenía previsto pintar: “PAN, T…”, mientras que sus compañeros de aventura salían huyendo.

Recibimiento a Adolfo Suárez en el aeropuerto. De izquierda a derecha, Roberto García Calvo, Gobernador civil; Rafael Monterreal Alemán, Alcalde de Almería, Adolfo Suárez y Amparo Iliana; y Juan Oña Iribarne, Presidente de la Diputación provincial de Almería (6 de Agosto 1976). servicio, sorprendió a cuatro individuos que, al observar su presencia, salieron corriendo. Ante esta actitud sospechosa, la pareja les persiguió y dio repetidas veces la voz de alto a la Guardia Civil. Durante la persecución, uno de los guardias tropezó y el arma, un Z-62, se le disparó causando la muerte de uno de los que huían que resultó ser el joven de 19 años Francisco Javier Verdejo Lucas, soltero, estudiante. Posteriormente se comprobó la existencia de unas pintadas en el punto en que se inició la huida, y en poder del fallecido spray de idénticas características de los letreros”.

Pintada inacabada de Javier Verdejo la noche del 13 de Agosto de 1976. Foto: J.J. Mullor.

Se da la circunstancia de que esa noche se encontraba en Almería el Presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, que había viajado para pasar unas breves vacaciones en Cabo de Gata, muy cerca del lugar donde ocurrieron los hechos, y para asistir a las fiestas de San Miguel de dicha barriada, donde iba a ser coronada una hija suya, Marián Suárez Iliana, como Reina de las Fiestas.

A pesar del tiempo transcurrido, todavía ningún Juzgado de Almería ha esclarecido los hechos, a pesar de las diferentes versiones que se dieron de los mismos. Así, la Dirección General de la Guardia Civil hizo pública al día siguiente esta nota informativa:

“Sobre las 24 horas del día 13, cuando una pareja de la Guardia Civil de vigilancia del puesto del Zapillo estaba de

Poesía de Juan de Loxa a la memoria de Javier Verdejo.

No voy a entrar a hacer valoraciones sobre la nota de la Dirección General de la Guardia Civil. Sólo diré que dicha versión, además de no resultar creíble, fue rechazada desde el primer momento por los testigos. Versión del Gobierno Civil de Almería

Tampoco tuvo mejor fortuna la versión ofrecida por el 93

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«Los primeros pasos del abogado, escritor y político conservador David Estevan Gómez (1871-1934))», Sala de Togas, n.º 93, julio 2026, pp. 80-93.

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RIS

TY  - JOUR
TI  - Los primeros pasos del abogado, escritor y político conservador David Estevan Gómez (1871-1934))
JO  - Sala de Togas
IS  - 93
PY  - 2026
DA  - 2026/07//
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