FONDO JURÍDICO Y COLABORACIONES
Vulnerabilidad e hipervulnerabilidad
Sala de Togas n.º 83, , página 73–75
La página no está confirmada. El título no aparece en la página 73 del ejemplar, así que el sumario impreso puede tener una errata o el artículo puede estar unas páginas más allá. El enlace lleva a la página que declara el sumario.
Leer el texto
Texto de las páginas 77–79 del PDF, extraído automáticamente. No se ha podido acotar al artículo, así que puede empezar en el anterior o seguir en el siguiente, y traer cortes de palabra y erratas de lectura; el PDF es el original y es lo que se cita.
RETAZOS DE LA HISTORIA
RETAZOS DE LA HISTORIA 23-F: UNA MIRADA ATRÁS CUARENTA AÑOS DESPUÉS DESDE EL FORO ALMERIENSE
JULIÁN CAZORLA Cdo. 2.256
A las dieciocho horas y veintitrés minutos del 23 de febrero de 1981, mientras se celebraba en el hemiciclo del Congreso de los Diputados la votación de investidura de Leopoldo Calvo Sotelo como presidente del Gobierno en sustitución del dimitido Adolfo Suarez, hizo acto de presencia, pistola en mano, el Teniente Coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, para situarse junto al presidente de la cámara, Landelino Lavilla y gritar “¡Quieto todo el mundo!”…., lo que sigue es historia, un antes y un después, para muchos el punto y final de la transición y la fecha de inicio de la democracia en España tal cual hoy la conocemos y vivimos.
Es por ello por lo que trascurridos exactamente cuarenta años desde aquel fallido golpe de estado, desde la redacción de la Sala de Togas hemos querido lanzar una mirada atrás, y pedido siete compañeras y compañeros, ya entonces ejercientes o con participación activa en la vida política, que compartan con nosotros su recuerdo sobre cómo vivieron aquellos momentos.
Siguiendo estricto orden de antigüedad, ANGEL VIZCAÍNO MARTÍNEZ, - para los más jóvenes, procurador de los tribunales ya jubilado y uno de los juristas más longevos de la provincia, - el 23 de febrero de 1981 contaba con un buen número de años de ejercicio a sus espaldas y despacho profesional más que consolidado, por lo que podía escaparse ocasionalmente entre semana a cazar a otras provincias.
Recuerda que el golpe le cogió en la provincia de Jaén cazando perdices y junto con sus compañeros de cacería fue siguiéndolo por la radio mientras cenaban. Causando los acontecimientos gran preocupación a todos, decidieron volver aceleradamente a sus respectivos lugares de origen. No pudo evitar que le viniese a la memoria el levantamiento del 36, con la muerte, el hambre y demás padecimientos que conllevó. Angel por entonces era un niño, pero todavía recuerda que trascurridos escasos días detuvieron a su maestro, y junto con su familia marchó a vivir en una casa que su abuela tenía en Aguadulce, pasando los tres años que duró aquel conflicto jugando, bañándose en la playa y robando… pues a su familia le intervinieron una finca, y cada vez que tenía ocasión iba por allí a coger comida. Con la toma de Málaga y la desbandada, los echaron de su casa. En aquel lejano verano del 36 desde su niñez no dio importancia a lo que su alrededor estaba pasando, pero aquel febrero del 81 fue distinto y lo vivió con mayor desazón, especialmente cuando Milán del Bosch sacó los tanques.
Finalmente respiró tranquilo cuando los retiró. “Esto ya es una cosa de política lo que queda”, pensó.
A su juicio nada impide que hoy en día vuelva a pasar lo mismo: “lo de Franco empezó lejos, en África, pero contó con otros lanzados. En lo del 23 f, faltaron más lanzados. Habiendo lanzados suficientes…”. Es la reflexión de quien forma parte de una estirpe que abarca cinco generaciones de procuradores: su abuelo, su padre, él, su hijo y su nieta.
Por su parte, el compañero FULGENCIO PÉREZ DOBÓN, colegiado nº 643, también perteneciente a una saga de prestigiosos juristas, y en aquel entonces ya ejerciente, curso la carrera de derecho en Madrid, teniendo una activa participación en la vida política de la facultad.
Ángel Vizcaíno veterano Procurador de los Tibunales
Republicano y alineado ideológicamente con la democracia cristiana, formó parte en las elecciones celebradas en 1977 a las Cortes (Congreso de los Diputados y senado) de la candidatura de la Federación de la Democracia Cristiana, -formación que curiosa75
RETAZOS DE LA HISTORIA mente, en lo que se refiere a la candidatura al senado, suscribió un pacto a nivel nacional con el PSOE y apoyado por el PCE, materializado en nuestra provincia por medio de la Agrupación Electoral Democrática Independiente de Almería (AEDIA),- recuerda el fallido golpe desde otro prisma. su dilatada trayectoria profesional a la defensa de la legalidad y en definitiva el estado social y democrático de derecho.
“Ese día celebraba yo un juicio de Homicidio en la
Audiencia Provincial, que se prolongó hasta las 20 h. y fue al salir, cuando el guardia civil de puertas me informó de que un
Teniente Coronel con vaAquella tarde lluviosa rios guardias civiles hase encontraba trababían entrado con armas jando en su despacho en el Congreso y tenían en compañía de la raretenidos a todos los Didio, por lo que pudo seputados. Recuerdo que guir en directo parte de me fui a mi casa con
Instantánea de la época, de Fulgencio Pérez lo acontecido, y de hegran preocupación, que cho siguió trabajando trascurrido un rato había poca gente en la calle y que toda mi fadesde la irrupción de los golpistas en el hemilia y yo estuvimos hasta altas horas de la miciclo del congreso, hasta el momento en madrugada del día 24 pendientes de la televiel que escuchó la expresión “¡sentaros tosión y de la radio. dos!”
La ocupación durante 18 horas del Congreso Todavía visualiza a Suarez, Gutierrez Mellade los Diputados de España por fuerzas sedido, Carrillo y alguien más detrás de Suarez, ciosas para intentar un golpe de Estado me en sus respectivos escaños. causó sorpresa, temor y posteriormente, el día 24, con la salida de los golpistas del Congreso, Bajo su punto de vista, en aquel momento se satisfacción. respiraba un mal ambiente contra la Guardia Civil, pues durante el franquismo “hicieSorpresa, ante una actuación ilegal e ilegítima ron de malos”, no tomando en ningún moque atentaba contra la Constitución española, mento en serio el golpe ni sintiendo riesgo o en la sede de la soberanía nacional, que podía peligro, pues su percepción era que la socieser constitutiva de un delito de Rebelión, como dad en general no tenía ganas de problemas, así fue. quería paz y tranquilidad, y en definitiva Temor, por el uso de las armas, para acabar aquello no podía ir a ningún sitio. con una democracia recién iniciada, que se FERNANDO BREA SIERRA, Fiscal (jubilado) había conseguido por la generosidad y el dialoy colegiado de honor, evoca aquel 23 de fego entre todos los partidos políticos. brero desde la óptica de quien ha dedicado Satisfacción, por la pronta resolución del fallido golpe de estado, gracias, entre otras cosas, a la decisiva intervención de S.M. el Rey, Don Juan Carlos I, destacando también la actuación del Presidente del Gobierno, D. Adolfo Suarez y del Teniente General D. Manuel Gutiérrez Mellado, enfrentándose a los golpistas para que depusieran su actitud.
El laureado Fernando Brea Serra.
Este gravísimo hecho puso de manifiesto que los derechos y libertades recogidos en la Constitución tienen que ser para todos y no solo para unos pocos, y que todos, y sobre todo los empleados públicos estamos sometidos, en un Estado social y democrático de derecho, a la legalidad vigente y tenemos como obligación la salvaguarda de la Constitución y de todas las instituciones que integran los poderes del Estado.
RETAZOS DE LA HISTORIA
Por su parte, el compañero JOSÉ LUIS MARTÍNEZ GARCÍA, colegiado nº 658, también ejerciente y ya consumado especialista en suspensiones de pagos en aquellos días, nos muestra la importancia de la amistad ante momentos tan difíciles.
El compañero José Luis Martínez en compañía del Decano recibiendo la medalla a los 50 años de ejercicio profesional.
NET, colegiada nº 699, y en aquel momento una de las muy escasas letradas ejercientes y además…. madre de dos hijos.
“Recuerdo perfectamente el 23 F. En aquella época llevaba yo once años ejerciendo la profesión y en los Juzgados sitos en el Palacio de Justicia se señalaban por la tarde las vistas de las llamadas Diligencia Preparatorias
Penales, que juzgaba el mismo Juez instructor.
Celebramos la vista y bajando las escaleras que dan acceso desde la calle al Palacio de Justicia, me encontré con un amigo que se extrañó de verme salir a esas horas del Juzgado y me invitó a tomar una copa en el “Barril”. El camarero, al vernos, nos preguntó que si habíamos oído algo que, al parecer estaba pasando en Madrid pero que no sabía que era. Ninguno sabíamos nada ni nos imaginamos de que se trataba, proponiéndole que pusiera la televisión por si podíamos enterarnos de algo y ahí nuestro asombro al ver lo que estaba ocurriendo en el Congreso. Rápidamente nos marchamos cada uno a nuestra casa, donde encontré a mi mujer muy preocupada y con el televisor encendido. Vivía yo entonces en la Plaza de San Pedro y no habían pasado dos minutos cuando tocaron a la puerta y me encontré en ella a unos vecinos jóvenes con sus dos hijas, casi bebés, totalmente asustados y pidiéndome que les dejara quedarse con sus hijos aquella noche en mi casa pues eran vascos, él trabajaba en una multinacional radicada en Almería y, según sus palabras, desde que llegó “había hablado más de lo necesario”. Su miedo era evidente.
Y así pasamos las dos familias la noche frente al televisor y con el transistor hasta que apareció el Rey. Mi vecino, amigo y gran persona, entonces comenzó a tranquilizarse y me dijo que se iba a su casa, pero que si oía algo que le pareciese extraño inmediatamente volverían él y su familia a mi casa. Afortunadamente no fue necesario”.
Especialmente entrañable resulta la vivencia de la compañera MARÍA PILAR PARRA CA77
La compañera Pilar Parra en su despacho.
“Aquel 23 de febrero de 1981, llevaba ya siete años de ejercicio de la abogacía, ilusionada con el trabajo, mis dos hijos y la nueva etapa democrática que se estaba afianzando. El día del golpe de estado, sobre las 7 de la tarde me encontraba, con unos cuantos vecinos de Huércal-Overa, en una reunión para ayudar a que funcionara lo mejor posible el recién estrenado Hospital Comarcal La Inmaculada. Todos los presentes nos quedamos helados al conocer la noticia del asalto al Congreso y rápidamente alguien trajo una radio y pudimos oír al general Tejero decir: “¡Todos al suelo!”. Las miradas que nos cruzábamos los presentes pasaron de la incredulidad al miedo, conforme tomábamos conciencia de que nuestra recién estrenada democracia corría un grave peligro. Por aquel entonces ya tenía dos hijos de corta edad, lo primero que pensé es en ellos, en cómo sería su devenir si prosperaba el alzamiento militar y se me pasaba por la cabeza la Guerra Civil que me contaron mis padres, la dictadura de postguerra que yo viví y todo lo que ello conllevaba. Recuerdo con admiración, como la locución radiofónica ya nos narró, la sangre fría que mostraron AdolfoSuárez, el General Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo que, a pesar de todo, se mantuvieron en sus posiciones. Nuestra inquietud eratal que no nos separabamos de la radio paraconocer lo que estaba aconteciendo en el Congreso, y no fue hasta la una de la madrugada cuando el mensaje del Rey consiguió calmarnos, al darnos a entender que el golpe había sido abortado. Con la perspectiva del tiempo
Leer el número
El visor necesita JavaScript. Sin él, el PDF se puede descargar con el botón de arriba.
Cómo citar
«Vulnerabilidad e hipervulnerabilidad», Sala de Togas, n.º 83, julio 2021, pp. 73-75.
Para un gestor bibliográfico (BibTeX, RIS)
BibTeX
@article{sdt83-2021,
title = {{Vulnerabilidad e hipervulnerabilidad}},
journal = {Sala de Togas},
number = {83},
year = {2021},
month = {jul},
pages = {73--75},
url = {https://nuevosdt.icaalmeria.com/revista/83/vulnerabilidad-e-hipervulnerabilidad}
}
RIS
TY - JOUR TI - Vulnerabilidad e hipervulnerabilidad JO - Sala de Togas IS - 83 PY - 2021 DA - 2021/07// SP - 73 EP - 75 UR - https://nuevosdt.icaalmeria.com/revista/83/vulnerabilidad-e-hipervulnerabilidad LA - spa ER -