De cuando los lingüistas avistaron
Sala de Togas n.º 60, , página 24–30
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zada mediante una llamada -en la que supuestamente impostaba la identidad- a un programa de televisión. Disponíamos de material sobrado para hacer un análisis espec:trográfico (la grabación del me!ncionado programa y múltiples comparecencias en los medios). Dicho examen lo realizamos en la Universidad de Barcelona, cuyo laboratorio de fonética experimental es una referencia internacional. Los resultados nos permitieron identificar hasta el móvil desde el que se había realizado la llamada que, para más señas , resultó ser de uno de sus colaboradores directos. Desde el punto de vista lingüístico, la identificación era evidente, habida cuenta de que arrojaba un índice de confianza superior al 70%. Justo el tipo de móvil Bmpleado introducía una banda de resonancia que evitaba el 30% restante. Pero ese porcentaje resultaba determinante para los abogados. Sin el 100% de identificación no podía n emprenderse acciones legales.
Esa anécdota me permite apuntar una cuestión nada tangencial al respecto. Más que conven iente, es imprescindible mantener el anon imato de los peritos lingüísticos, garantizando sin ambages su actuación sin injerencias poco, o nada, recomendables. Ni quB decir tiene que recibí presiones de todos los lugares y colores, desde las instancias universitarias a las políti- cas, pasando incluso por mis allegados al conocer el asunto por la prensa. Para cerrar la anécdota, ahora puedo confesar que fue su mismo partido quien mayor insistencia mostró en que "se pusiera" el 30% restante, supongo que para allanar el camino de lo que sucedió unos años después, cuando terminaron por desvincularlo del mismo. Ironías al margen, lo que sí puedo afirmar es que, si hoy recibiese el mismo encargo y en las mismas condiciones , por descontado que renunciaría desde el principio, sin vacilar. No siempre son tan espinosos, en todo caso, esos vasos comunicantes que comparten lenguaje y derecho. Unas veces la tarea puede realizarse desde la apacible calma de un despacho. Del mundo jurídico nació la preocupación por examinar la legislación en materia lingüística, por conocer los límites formales que regulaban la convivencia entre lenguas en algunas zonas del Planeta. Esa preocupación, con netos tintes regionales en los 90, hoy también ha sido globalizada, hasta el punto de que ya se habla abiertamente de derechos lingüísticos de la humanidad. Hoy disponemos de recomendaciones, y hasta de normativas transnacionales, que garantizan la protección de la lengua materna a .todo individuo, más allá de cuál sea su estatus como ciudadano. Yo mismo me ocupo con cierta regularidad de ello en r- http :/1 al-sur-del-polo-norte. o verblog.es/, desde el convencimiento de que lo que el futuro del mundo global pasa indefectiblemente por la aduana de la comunicación. Otras veces los lingüistas nos hemos dedicado a analizar cómo discurre lo que llamamos evento jurídico, cómo se actúa verbalmente en la sala de justicia. Existe todo un sistema trabado y establecido de pautas de comportamiento lingüístico que, como en el caso genérico del lenguaje jurídico, no siempre es accesible para todos los participantes en la actividad judicial, en especial para los encausados. El desconocimiento de esas pautas puede acarrear consecuencias no deseables, máxime en situaciones en las que intervienen personas de otras culturas. Una de las grandes arabistas de la Universidad de Almería, B. Herrero, en su inconmensurable currículum cuenta con experiencia directa como intérprete en los juzgados madrileños. Me contaba que en una ocasión se vio envuelta en una situación más que embarazosa. Uno de los acusados a los que asistía procedía de una cultura en la que sonreír ante las personas de autoridad parece ser una muestra de deferencia. De manera que cada vez que intervenía el juez, fiel a sus pautas culturales, el acusado hacía ostentación de la mejor de sus sonrisas, con el consiguiente enfado de su señoría, que termi-
De e an o los lin ·· istas a istaron el m n o el erecho nó añadiéndole el agravante de desacato a la autoridad. La opción demagógica, que también se ha propuesto, consistiría en atender la diversidad cultural de los posibles enjuiciados, supuesto absolutamente improbable por mera demografía. Tan solo en Almería, según las estimaciones que realizamos J. P. Carmona y yo mismo hace unos años, se registran más de cien lenguas en contacto con el español. Sí que, en cambio, no estaría de más establecer algún mecanismo que permitiese informar previamente a los acusados de esas pautas que, como es evidente, pueden condicionar el desarrollo de la actividad judicial. El catálogo de aplicaciones lingüísticas en el ámbito judicial, como creo haber avanzado en algún momento, tampoco está definitivamente cerrado. Justo en estos días estoy embarcado en una apasionante aventura científica con J. Campos Daroca, helenista más que brillante. De las colaboraciones con mi colega, y sobre todo am igo, siempre aprendo cosas nuevas, agudas e inquietas. En esta ocasión andamos tratando de tipificar la agresión verbal para aplicarla a la tragedia griega. Y lo cierto es que disponemos de parámetros que nos permiten establecer con bastante nitidez qué es y qué no es agresión verbal, con qué intensidad se produce y cuál es su alcance. De momento, esta- mos en ello, con muy buenas perspectivas, en lo que podría ser una tipología destinada a viajar extramuros de los anfiteatros griegos. Evidentemente, uno de sus primeros y más inmediatos destinos, de ello somos conscientes, estaría en la vida judicial.
El resto, que también existe, ya nos transciende a los lingüistas y queda en mano de los juristas. Me refiero al uso que puede hacerse de nuestro conocimiento experto en las espectaculares partidas de ajedrez que a veces son las actuaciones judiciales. Hace unos cuatro años, un gabinete de abogados malagueños solicitó mi comparecencia como perito en los juzgados de El Ejido. En apariencia, no había demasiados problemas técnicos en mi intervención. Se trataba de identificar voces para comprobar si un reconocimiento de deuda realizado en grabación secreta coincidía con la voz del acusado ante los tribunales. Pero, como las apariencias engañan, la auténtica magnitud del problema se destapó al escuchar en el juzgado una grabación que, más que secreta, parecía directamente de ultratumba. Realizada en el bolsillo interior de una america na, en una gaso- r- linera en medio de una autopista , al margen del ruido ambiental, no se distinguía prácticamente nada Ni qué decir tiene que durante la audición renuncié directamente a emplear los tests fónicos que había preparado. Así que solo me cabía esperar mi turno para aclarar que el peritaje era sencillamente imposible. Solo que eso turno jamás llegó porque de repente, mirándome un tanto angustiado, el acusado reconoció que era él. O lo que es lo mismo, me acababan de usar como imagen disuasoria para arrancar una confesión. Caso resuelto, mediante una hábil estrategia de abogados tan vivos y despiertos, que nunca sufragaron la factura del experto mudo, pero intimidador, al que habían recurrido. in ningún género de duda , y lo con- trario es negar lo que resultaría obvio para cualquier observador imparcial , corren tiempos difíciles para el abogado de oficio en Andalucía, siendo evidente la situación de malestar del colectivo, todo lo cual , en el caso de Almería, se ha traducido en la adopción de una serie de medidas de protesta o presión , tales como movilizaciones, bajas masivas del servicio, llegando los medios de comunicación a hacer eco ante la opinión publica de lo que todas
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Contestando a tales interrogantes, previamente conviene recordar el que la asistencia jurídica gratuita es un servicio público, cuya finalidad es la de garantizar el acceso a la justicia en condiciones de igualdad a toda la ciudadanía, siendo prestado por la Abogacía y Procuraduría, y financiado con fondos públicos, descansando así sobre un andamiaje compuesto por dos pilares, cuales son, de un lado, los colegios profesionales (Abogados y Procuradores) las partes implicadas no dudan en calificar abiertamente como problemática o junto con sus colegiados, y de otro, la administración autonómica que financia el servicio, en el presente supuesto la conflicto. No deja de resultar curioso que a los
Andalucía. clásicos temas de conversación abordados en cualquier cafetería durante horario matutino, tales como las andanzas de los personajes de la series televisivas emitidas la noche anterior, o los últimos fichajes de megaestrellas futbolísticas, se haya añadido el problema de los abogados del turno de oficio.
Consejería de Justicia de la Junta de Todo empezó en marzo de 2008, con la publicación del Decreto 67/2008, de 26 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de Asistencia Jurídica Gratuita en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía, y siguió con la publicación en abril de 2009 de su legis-
¿Que es lo que ha pasado y está lación de desarrollo, Orden de 9 de marzo de 2009, por la que se aprueban pasando? ¿Cuales han sido las causas para que la abogacía almeriense llegue los modelos de solicitud normalizados y la documentación necesaria para el a denunciar públicamente lo que a fin de cuentas constituye un problema pro- reconocimiento del derecho a la asistencia jurídica gratuita en la Comunidad Autónoma de Andalucía, y Orden de 9 pio y no ajeno? ¿Porque estamos en el punto de mira de la opinión pública, de marzo de 2.009, por la que se aprue- aunque todo hay que decirlo, de mane- ban los módulos y bases de compensa- ra favorable y no para hacer chistes de abogados? ción económica de los servicios de asistencia jurídica gratuita en el turno de r
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El t rno e oficio s roblemática act al oficio, disposiciones legales que vie- en vez de cortar la N-340 en señal legales representantes de los abo- nen a quebrar el equilibrio del anda- de protesta con la consabida quema gados andaluces, es decir, el miaje sobre el que descansa el servicio en cuestión, al tratar que sea uno de los pilares, es decir, la abo- de unos cuantos neumáticos y batalla campal con las fuerzas de seguridad incluida, el Consejo And aluz de
Consejo Andaluz de Colegios de Abogados, y en el ámbito de la Comisión mixta de la Consejería y el gacía y procuraduría, el que soporte
Colegios de Abogados ha actuado la mayor parte del peso. La cuestión resulta muy fácil de entender, y es que la Consejería de conforme corresponde al colectivo, recurriendo ante la jurisdicción contencioso-administrativa el reglamen-
Consejo Andaluz, pero no obviamente, fuera de ese foro y con portavoces asamblearios surgidos al vapor del conflicto, una solución que
Justicia de la Junta de Andalucía, to. En el caso concreto de los cole- venga a satisfacer a las partes. acuciada por las mismas estrecheces presupuestarias que últimamen- giados de Almería, siendo sentir generalizado que las acciones lega- te vienen soportando la mayoría de las administraciones públicas, ha dic- les iniciadas resultaban insuficientes, con fecha 19 de mayo 2009 se
Igualmente el Director General Don Jorge Pérez de la Blanca, quien también participó en la reunión , tado, con la finalidad de reducir drásticamente el importe de la subvención que anualmente viene adoptó en asamblea por un número bastante representativo de colegiados la decisión de cursar baja masi- desembolsando para el pago de los va en turnos con guardia con efec-
Por su parte, la Comisión Provincial servicios prestados por los abogados tos desde 1 de julio de 2009, siendo de Asistencia Jurídica Gratuita se ha del turno de oficio, las expresadas resoluciones legales, las cuales amparan el dejar de satisfacer servi- estas formalmente cursadas caso de alcanzar el número de bajas el 90% de colegiados, quorum final- comprometido a flexibilizar la aplicación de determinados aspectos de la legislación de desarrollo. cios que con anterioridad si eran renumerados, -sirva de ejemplo los mente solo alcanzado en el turno de violencia de género. Ello fue acom- recursos y alegaciones dimanantes de expedientes de retorno, devolu- pañado de una serie de concentraciones en las puertas de algunas
Para algunos colegiados ello no deja de ser una mera declaración de buenas intenciones sin valor alguno, expresó su compromiso de remunerar por separado la asistencia en materia de extranjería y los recursos administrativos que se realicen. pero eso es algo que en los próxi- ción y expulsión en materia de sedes judiciales, en señal de discon- mos meses se verá. extranjería, o los recursos de apelación penal sin vista, que vienen a ser la abrumadora mayoría de los inter- formidad y protesta con el injusto trato recibido. Tales medidas a día de hoy parecen
En cualquier caso, lo que parece claro es que las partes intervinientes han mostrado sus cartas sobre tape- puestos,- cargar al letrado de una haber tenido un efecto beneficioso, te, y hasta donde están dispuestas a carga burocrática imposible de acometer de manera efectiva, y poner pues el caso es que, con fecha 22 de julio de 2009 se celebró un reu- trabas y dificultades al efectivo devengo de los honorarios o subven- nión en sede colegial con la asistencia del Excmo. Decano, Don Simón llegar, lo que hace intuir que posiblemente haya llegado el momento de reflexionar, redefinir 1ineas de actua- ción a percibir, todo ello con el claro
Venza!, la Excma. Sra. Consejera de propósito de que la abogacía siga prestando el servicio en las mismas condiciones, pero percibiendo unos
Justicia de la Junta de Andalucía, algunos miembros de la Junta de Gobierno, y todos aquellos colegia- emolumentos muy inferiores a los dos que voluntariamente quisieron percibidos hasta la fecha, que ya de por si resultaban bastante ridículos. Obviamente, como el colectivo al asistir, y lo cierto es que existe un reconocimiento por parte de la Consejería de la necesidad de modi- que afectan las referidas disposicio- ficar determinados extremos de la nes legales no es el sector de los trabajadores del metal ni astilleros, normativa impugnada, mostrando su predisposición a negociar con los r ción, y decidir el seguir o no con la baja masiva cursada.
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Desde luego la decisión que en uno u otro sentido se adopte deberá ser sopesada individualmente bajo ese matiz que hace de la abogacía un colectivo profesional único y poderoso, cual es el de la independencia. Con total seguridad los colegiados de Almería estarán al nivel que se les presume, que ni mucho menos es bajo, sino todo lo contrario. e puede hablar de la
Justicia -lo he hecho en muchas ocasiones- como poder, como servicio, como virtud cardinal, como categoría y como uno de los componentes del estado de derecho. Pero también se puede enjuiciar a la Justicia analizando la situación real de los Tribunales, su relación con los otros poderes, especialmente con el ejecutivo y el contenido "injusto" de determinadas sen- tencias, más aún si en ellas se ha
" ... se ha orquestado desde el poder podido constatar ejecutivo una campaña aparentemente la presión o injesólo contra el juzgador, pero irradiada rencia de la cúpucon premedittación contra el poder la del poder ejecujudicial, contra los jueces y contra sus tivo. órganos de gobierno"
Ahora estamos en situación de alto riesgo ante el palpable esfuerzo incontenido por parte del ejecutivo para doblegar y aún dominar el poder judicial. Si ello se consuma , aunr que sean en sucesivos embates, adiós al estado de derecho en nuestra piel de toro. Es una realidad histórica repetida que cuando se decide por un gobierno ese objetivo dominador, para su mayor eficacia se monta una situación paralela en la que los órganos judiciales quedan malparados y desprestigiados aprovechando cualquier coyuntura nueva; y así el gran sector "no crítico-pensante" no verá mal ni se sentirá manipulado si la cumbre gubernamental invade la Justicia, la critica y exige posturas y sentencias en una determinada dirección que conviene, a su vez, al gobierno de turno. Hasta puede llamar -el ingenuo manipulado- al invasor, salvador.
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Como algo así ocurre en estas fechas, creo que el ciudadano, el experto en derecho y los amantes de la justicia, con mirada totalmente ajena a ideologías partidistas, estamos obli-
La sticia en eli ro gados a vigilar y pedir que se cumpla el estado de derecho (división e independencia de poderes, art. 117 C.E.), y, en caso de ataques o peligro, hacerlo patente y aun denunciarlo. Aparte posturas y últimas formativas dictadas de clara ingerencia en el poder judicial -véase el "juicio pantomima" de Juana Chaos, la supresión del democrático y vinculante Informe del de gobierno. Como la decisión ad hoc del Consejo General del Poder Judicial -órgano recientemente decidido por consenso- no ha gustado , el Ministro de Justicia , alimentando la campaña de desdoro judicial , amenaza y prepara un nuevo reglamento endurenciendo las sanciones disciplinarias a los jueces (adviértase que la C.E. en su artículo 122.2 señala la competencia disciplinaria al Consejo General del Poder Judicial);
Consejo Fiscal para proveer a ascensos y altos cargos de los pertenecientes a esta carrera, la recusación ejercida por el gobierno ante el Tribunal constitucional , caso único en nuestra historia democrática , etc.- hay estos días una posición gubernamental concreta , con motivo de la sanción impuesta al juez Tirado -que retrasó la ejecutoria, por corresponsables- que indirectamente y todo ello sin resolver ni aludir al verdadero problema judicial de la angustiosa y sostenida carencia de recursos que hace imposible cumplir dignamente la delicada misión judicial encomendada (y que, precisamente por ello, se prepara un manifiesto por las Asociaciones de Jueces, con posible huelga judicial de cinco minutos, provocó el asesinato de la niña Mariluz Cortés por el reo Santiago del Valle. Y se ha orquestado desde el poder ejecutivo una campaña aparentemente sólo contra el juzgador, pero irradiada con premeditación contra el poder judicial , contra los jueces y contra sus órganos exigiendo a los poderes públicos asuman y resuelvan el problema acuciante de la Oficina Judicial, los medios tecnológicos y los recursos humanos). Y el propio presidente de la nación, en la misma línea que el ministro, inmiscuyéndose en la
Justicia y su independencia, r no se recata en proclamar públicamente "que buscará todos los caminos legales" para aumentar la sanción al juez Tirado, es decir hará valer su máximo esfuerzo para cambiar el contenido de la resolución del órgano competente judicial. Con lo bien que quedarían los políticos del ejecutivo dedicándose únicamente a gobernar y resolver los problemas políticos y económicos acuciantes, manteniéndose al margen de los procesos judiciales y de las partes litigantes (con cuyos últimos, los compromisos personales anticipados obligarán a los poderes comprometidos a lícitas mediaciones y presiones futuras) dando ejemplo de respeto a la independencia que merecen los tres poderes del estado de derecho.
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Si se invoca constante y enfáticamente por las altas instancias en situaciones de tensión y crisis el respeto a la justicia, al peso de la ley y al estado de derecho, que se cumpla de verdad, y si no se cumple, como reza el protocolo de ciertas ceremonias, que el pueblo se lo demande. urgió inesperadamente.
Buscando en viejos y antiguos papeles, apareció la copia de un poema de 1956, calcada en papel cebolla. Como hacíamos antiguamente las copias de los documentos, cuando no existían ordenadores ni impresoras: sólo papel cebolla y papel carbón. Eran tiempos no vividos por la mayoría de los compañeros que ahora tengan la atención de leer este artículo. La copia está desgastada y descolorida por el tiempo, pero se lee. Lleva, como fecha, Jueves Santo de 1956. Hace cincuenta y tres años, que no son ni mucho, ni pocos, para los que los vivimos. El título es "Cristo de la Buena
Muerte", lo he desgranado en mi mente, tratando de encontrar explicaciones racionales a una expresión poética.
Quizá deba adelantar una explicación del por qué de este artículo. No parece muy correcto que yo comente un trabajo propio. Pero se da el caso de que ha aparecido a los cincuenta y tres años de su creación, que tenía, entonces, veintinueve años y ahora tengo ochenta y dos. Es como si se tratara de dos personalidades distintas y resulta interesante entrar en el trabajo, comentarlo y meditar si ahora -en este momento- a cincuenta y tres años de distancia, lo hubiera escrito igual o bien hubiese modificado algo. Por eso, pido perdón por airear un trabajo personal. .. El poema, reproducido al margen de este artículo, se refiere a la procesión -en Semana Santa de 1956- del Cristo de la Buena Muerte y su lectura me sugiere muchas ideas.
Comienza con una ubicación. El día se está extinguiendo, el sol ha terminado su caminar en el poniente. Es el atardecer. Inmediatamente, surge una situa-
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Cómo citar
«De cuando los lingüistas avistaron», Sala de Togas, n.º 60, octubre 2009, pp. 24-30.
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