Orbituarios
Sala de Togas n.º 80, , página 60–64
La página no está confirmada. El título no aparece en la página 60 del ejemplar, así que el sumario impreso puede tener una errata o el artículo puede estar unas páginas más allá. El enlace lleva a la página que declara el sumario.
Leer el texto
Texto de las páginas 60–64 del PDF, extraído automáticamente. No se ha podido acotar al artículo, así que puede empezar en el anterior o seguir en el siguiente, y traer cortes de palabra y erratas de lectura; el PDF es el original y es lo que se cita.
Y además...
OBITUARIOS Excmo. Sr. D. Simón Venzal Carrillo 17 de octubre de 2019
“A MI AMIGO SIMÓN” .
Simón, nunca te lo pregunte,¿ que tipo de abogados, eramos? ,penalistas, laboralistas, civilistas, nos hemos pasado la vida estudiando Simón, eramos abogados de todo, ERAMOS ABOGADOS , y tratábamos de solucionar cualquier asunto.
Hoy cuando el dolor se serena por el transcurso de unos días desde tu fallecimiento, quiero humildemente hacer un pequeño recuerdo de tu vida, o más bien de nuestras vidas que en muchos cauces transcurrieron juntos.
Y tú lo alcanzaste todo , primero el grado de “MAESTRO” al haber admitido la pasantía, como enseñanza a los jóvenes licenciados, que tras un periodo de tiempo se emancipaban conociendo,no solo las normas legales, sino también la forma de aplicación y que cada litigio era un mundo diferente. Después como profesor de la UNED y la Escuela de Prácticas Jurídicas.
Simón, no puedo olvidar nuestra niñez y adolescencia pasada en nuestro barrio de Pescadería, en los partidos de futbol que organizábamos en la explanada de la Junta de Obras del Puerto, ni las partidillas de domino que jugábamos solos los dos, y mucho menos de nuestras practica peripatética de estudio por el camino del faro, ni tampoco, y eso ya fue más tarde, los bocadillos de atún en Granada, que constituían nuestra cena y después a estudiar.
Con todo ello, pasaste a Iltmo Sr. Decano de nuestro colegio. Simón no se me puede olvidar a quien tanto te ayudo y acompaño durante tanto años, tu esposa Maribel, que desde los 17 o 18 años te animó, para conseguir cuanto merecías , y que padeció contigo la dureza de la muerte de dos de vuestros hijos , que tanto adorabais.
Siempre fuiste un estudioso, hasta el límite de que hiciste , no recuerdo si segundo y tercero de la carrera o tercero y cuarto en un solo año. Estudiábamos en calidad de libres y algunas veces , con cierta envidia, comentábamos, nuestro deseo, que no se cumplió ,de haber pertenecido a algún colegio mayor.
Hoy con el dolor que representan estos recuerdos, que solo son una parte mínima de nuestras vidas ,que discurrieron cuasi paralelas, invadido por los recuerdos y los años solo puedo decirte: adiós amigo, adiós hermano, adiós compañero, hasta luego.
Después ya , la colegiación y el comienzo del ejercicio, primero en la circunvalación del mercado central, después en la calle Granada y por último , en el que te he visto partir de la Avenida de la Estación, donde culminaste el éxito definitivo.
Enrique Sánchez Gómez. Colegiado nº 608 por Almería 60
D. Fausto Romero-Miura Giménez
8 de agosto de 2019 familia- la persona con la que más he reído a carcajadas – hasta los dos con lágrimas- en tantas y tantas ocasiones. Desde que te conocí siendo yo estudiante en aquella vista con mi padre en el Tribunal Supremo: hermosa y llena de recuerdos y enseñanza. En tu casa todas aquellas noches con Anna Maria y Carmita, donde no parabas de hablar y contar anécdotas y su- cedidos y nos descubrías los vericuetos de aquellos infinitos estantes cargados de cultura y vida. En nuestros viajes, que no es aquí lugar para contar, que tuvieron momentos verdaderamente grandiosos o para quedarse, como tú decías, ojiplático. En nuestra casa, con aquellas no- ches sin fin. En el recuerdo a mi madre –os queríais mucho también- por tu afición a la “tortilla de pisos” –la última este año en la terraza- y al potaje de Semana Santa, que con todo derecho pedías insistente cuando libremente te apetecía y con la alegría –más risas- que producía lo hicieses. En los encuentros con nuestros respectivos nietos o hablan- do de ellos, siempre dejando tu impronta de simpatía y cariño a flor de piel. En tantas conversaciones jurídicas, que siempre acababan en anécdotas y risas, pero que siempre empezaban por el planteamiento de un tema muy bien estudiado por tu parte, hasta que sorprendías con el nivel de profundidad a que habías llegado y el tesón en tus defensas.
Querido Faustico:
Parte de las vidas tuya y mía, que ha sido larga en cosas que no tiene sentido contar aquí, porque si lo escribo yo y es para ti, ya las sabemos los dos; ya sé que no es lo que tú habrías hecho, pero tú eres tú –en presente- y siempre lo serás y yo soy yo. Lo mismo que yo –por ahora- no tengo “el termostato roto” ni llevo pañuelo asomado elegantemen- te en la chaqueta.
Te fuiste hace un mes, después de esa lucha desigual, dura e injusta con... “Tengo Cáncer”. ¿Tenía yo que escribirte algo? Sinceramen- te, creo que no, porque son tantos años que no era preciso y tu sabías, como yo, de nuestros sentimientos mutuos y no es necesario expresar- los y menos públicamente.
En fin, querido, tu llegada al Paraíso la imaginé –te lo prometo- diciéndole jocosamente alguna cosita a San Pedro sobre alguna duda que en tu vida te surgiera (Oye, San Pedro, y ya que, aunque no quiera, estoy aquí...), y siendo recibido en la puerta –como era propio de él- por tu padre, que educadísimo -consustancial a él- y con todo cariño te pre- guntaría cosas de todo este tiempo desde que no te fuiste a Monforte de Lemos hasta el final.
Pero, claro, eres tú. Un caso aparte. E igual que fui a tu funeral con corbata negra por la poderosa razón de que, por ti, quería vestirme como tú lo habrías hecho en el mío, ahora te escribo porque sé que tú habrías escrito. Y lo escribo pensando lo leerás o te llegará de algún modo que ya habrás ideado. Canalla. La diferencia es que tú lo habrías hecho magistralmente y a mí me atacan el pudor, la privacidad y el deseo de evitar hablar de mí en lugar de solo de ti, que es lo que ocurre a veces en estos casos.
Sabes que deseo lo mejor para ti y los tuyos –que son algo míos también-, que te echaremos mucho de menos, que te citaremos también mucho y volveremos a reír con “tus cosas”, como tantas veces, porque un vitalista como tú siempre deja esa sensación de ganas de vivir y de disfrutar la vida. ¿Ves? Por eso te escribo así.
En fin, por respeto y cariño a ti escribo esto y lo hago ahora que ha pasado un mes y el tiempo me permite volver a reír contigo. Por eso no voy a volver sobre tantas cosas bonitas que se han dicho de ti estos días, de tu intensidad, tu profesionalidad, tu almeriensismo, etc., que resumiré en una frase muy tuya: o se está para servir o no se sirve para estar.
Te mando un abrazo “chillao” de esta familia que sabes te quiere tanto como tú a nosotros.
Sólo voy a reírme de nuevo contigo. Como tantas veces en nuestra vida, porque, sin duda alguna, eres –además de mi
Tu amigo, Joseíco. (José Arturo Pérez Moreno) 61
José Miras Carrasco
6 de julio de 2019 tico en Albox (el partido de Adolfo Suárez), y fue elegido Secretario general del partido de dicha localidad. Por eso me ha parecido oportuno reproducir el mismo. Dice así: GANANDO BATALLAS DESPUÉS DE MUERTO
“Como un nuevo Campeador, ganando batallas después de muerto, sobre el Babieca de un carro de combate, su cuerpo ya sin vida, ha logrado unir a todos los españoles en un homenaje universal, profundo, sentido, doloroso y al mismo tiempo entusiasta sin parangón en la historia de los políticos de la democracia.
En un momento en el que la valoración de los políticos, en general, anda por los suelos, el pueblo ha querido demostrar que sabe ser generoso y agradecido con los auténticos líderes como han sido el Artífice de la Transición y el gran Alcalde de Bilbao. Mi agradecimiento, en este caso, no sólo es a Adolfo Suárez que siempre fue un modelo a seguir para los que con él nos dedicamos desinteresadamente a la política, sino también al generoso pueblo español que al final y, aunque sea después de muerto, ha sabido reconocerlo.
En aquella visita a Almería, reunidos en la sede del paseo, pidió un café con leche que lo encargaron pero no lo trajeron. Yo hacía de escolta desde la sede del Teatro Cervantes donde pronunció el famoso discurso: “… Y vamos a transformar el gran edificio del País dotándolo de todas las instalaciones que necesita sin que ni siquiera el polvo de las obras moleste a los treinta y cinco millones de vecinos que lo habitan”.
JOSÉ MIRAS CARRASCO: GANANDO BATALLAS
DESPUÉS DE MUERTO
Aquella tarde del mes de agosto de 2013 mi mujer y yo nos dirigimos a Turre a vivir una noche fantástica. Se conmemoraba el XX aniversario del nacimiento de la Editorial Arráez, dirigida por el incombustible Juan Grima, en el marco incomparable del Hostal Rural Tío Tomás. Allí junto a un centenar de escritores, poetas, intelectuales y personas relacionadas con el mundo de la cultura, el mismo Juan nos acomodó en una mesa junto a otras personas, entre ellas, José Miras Carrasco, primer Alcalde democrático y Juez de Paz de Albox, a quien tuvimos de compañero de mesa. Fue una velada inolvidable cargada de recuerdos y anécdotas.
Luego nos fuimos a comer a Aguadulce; el comedor estaba a la izquierda y el bar a la derecha; salí a buscar a los que habían ido conmigo desde Albox y me tropecé con el Tte. Coronel Quero que estaba despotricando del Presidente porque no lo había saludado. Le llamé la atención y le dije que si su obligación era saludarlo a velar por su seguridad. No me contestó, dio media vuelta y se fue.
Con todo esto cuando volvimos ya que no quedaba sitio en el restaurante y con otros muchos más nos metimos en el bar. Nadie nos atendía, entré en la cocina a pedir permiso para despachar cerveza y algo de comer. Estaban muy liados, me hicieron firmar por un jamón que había colgado y provisto de cuchillo me fui para la barra, en pocos minutos lo despedacé y tirando cerveza al mismo tiempo la gente empezó a echarme vivas con mucho jaleo. Mientras en el otro lado no habían empezado aún y el propio Presidente vino a ver qué pasaba.
Dos años después me envió por correo electrónico un artículo suyo, “Ganando batallas después de muerto” ilustrado con una fotografía con Adolfo Suárez, de fecha 27 de diciembre de 1977, que le había solicitado para publicarla en el libro que estaba escribiendo sobre la Transición política a la Democracia en Almería, artículo en el que narraba cómo conoció a Adolfo Suárez en su viaje por tierras almerienses. La muerte reciente de José Miras Carrasco hace que dicho artículo se convierta en actualidad, ya que en el mes de marzo de 1978 fue cofundador de Unión de Centro Democrá-
¿Qué quieres tomar?, le dije y al quedar dudando, me acordé del café con leche que había pedido por la mañana y que aún no había tomado. Le digo: ¿Un café con leche? Y me dice: ¿Cómo lo sabes?...
Se lo hice (la primera vez que manejaba aquella cafetera). Me dio un abrazo y me felicitó. De aquel encuentro es la foto que se acompaña.
Así funcionábamos entonces, con todo un Presidente del Gobierno de España como uno más. Como él decía… “que los asuntos del Gobierno y de la política se hagan con la sencillez que se hacen a nivel de calle”.
Una buena tarde de primavera nos citamos en Zurgena con Ramón Ponce y Salvador Torres Vila, conmigo iban Ángel Alfonso Pérez y Fernando García Sáez y dejamos constituida la 1ª Ejecutiva Local de UCD de España. Fernando era amigo, por la Democracia Cristiana, del Pte. del Congreso, Fernando Álvarez de Miranda, y con él conseguimos que el día 3 de noviembre del 78 viniera en persona a defender la Constitución en el actual IES Martín García Ramos, tres días antes de que las Cortes la aprobaran. Fue el acontecimiento más importante en el Almanzora. Tengo muchas más vivencias desde la sencillez de militante de pueblo que podrían explicar algunas cosas que no se han entendido nunca. El entierro de las limpias siglas de UCD que no fue en el Congreso de Mallorca sino en el Congreso del Hotel Princesa de Madrid para sustituirlas por el CDS con lo que yo nunca estuve de acuerdo, pero hoy nos vamos a quedar con los recuerdos agradables honrando su memoria y reconociendo el ejemplo que, transcendiendo las fronteras, dio al mundo entero, demostrando que se puede salir de una dictadura con inteligencia, valor y concordia, que tantos países han imitado. José Miras Carrasco. mirascarrasco@hotmail.com”. La despedida
En el mes de abril de 2017 publiqué el tercer volumen de mi obra La Transición política a la Democracia en Almería. Vol. III. Semblanzas biográficas y documentos (1974-1982). Entre los 161 perfiles biográficos que seleccioné figura el de este hombre polifacético que a lo largo de su vida desempeñó numerosas funciones: maestro, periodista, fotógrafo, relojero, futbolista y árbitro, agricultor, alcalde, diputado provincial, juez, poeta, historiador y otras muchas dedicaciones. El día de la presentación del libro en el Patio de Luces de la Diputación Provincial de Almería entre las personas asistentes estuvo presente José Miras Carrasco, al que tuve el placer de volver a saludar, quien a pesar de sus 86 años se había desplazado en su coche desde Albox para estar presente en el acto, cosa que le agradecí personalmente. Cuando finalizó el acto nos dimos un fuerte apretón de manos como despedida, dejando al descubierto su gran humanidad. Fue la última que le vi. Durante los meses siguientes tuvimos contactos a través del correo electrónico. Me envió algunos artículos suyos que había publicado con motivo del 40 aniversario de la Constitución Española. Después siguieron unos meses de silencio. Hasta que el día 7 de julio pasado me enteré de su fallecimiento por la prensa. Descanse en paz Pepe Miras.
José Ruiz Fernández
En este último semestre y últimos día del año pasado nos han dejado los compañeros:
Pedro Montoya Gázquez (28 diciembre 2018) José Ramos Ballester (25 de enero de 2019) Emilio Jesús López Gutiérrez (16 de julio de 2019) Fausto Romero-Miura Giménez (8 de agosto de 2019) Simón Venzal Carrillo (17 de octubre de 2019) El Consejo de Redacción de Sala de Togas y todos los colaboradores de la revista, así como colegiados en general, su Junta de Gobierno y empleados del Colegio trasmiten sus mas sentidas condolencias a sus familiares y amigos.
FONDO JURÍDICO Y COLABORACIONES
ELÍAS GONZÁLEZ-POSADA MARTÍNEZ Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Universidad de Valladolid.
TUTELA JUDICIAL EFECTIVA, MOTIVACIÓN DE LAS SENTENCIAS, JUICIO DE RAZONABILIDAD, Y ESPECIAL TRASCENDENCIA CONSTITUCIONAL. ACOTACIONES A LA SENTENCIA 38/2018, DE 23 DE ABRIL DE 2018 DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL.
1.- La tutela judicial.
La Sentencia 38/2018, de 23 de abril de 2018 del Tribunal Constitucional considera debe descartarse que la Sentencia impugnada incumpla con las exigencias de motivación derivadas del artículo 24.1 CE por carecer de la mayoría exigida legalmente por el artículo 255 LOPJ que indica que los autos y sentencias se dictarán por mayoría absoluta de votos, salvo que expresamente la ley señale una mayor proporción, y que en ningún caso podrá exigirse un número determinado de votos conformes que altere la regla de la mayoría.
En consecuencia no puede apreciarse el vicio de falta de motivación, dado que la resolución recurrida permite conocer las razones que conducen al fallo y los criterios jurídicos esenciales determinantes del mismo, y que, adicionalmente, la argumentación que debe servir de base para apreciar la razonabilidad de una decisión judicial es únicamente la consignada en la propia resolución, y no la que pueda contenerse en los votos particulares emitidos por una parte de los miembros del Tribunal para manifestar su disconformidad, sea con los concretos argumentos jurídicos utilizados en la Sentencia, sea con el sentido del fallo adoptado.
La doctrina constitucional en relación con el derecho a la tutela judicial efectiva consagrado en el artículo 24.1 CE, no incluye un pretendido derecho al acierto judicial en la selección, interpretación y aplicación de las disposiciones legales, pero sí comprende, entre otras dimensiones, el derecho a obtener una resolución judicial motivada que, a su vez, según la doctrina constitucional, presenta varias manifestaciones. Supone, en primer lugar, que la resolución ha de estar suficientemente motivada, es decir, contener los elementos y razones de juicio que permitan conocer cuáles han sido los criterios jurídicos que fundamentan la decisión; y, en segundo lugar, que la motivación debe contener una fundamentación en Derecho, lo que conlleva la garantía de que la decisión no sea consecuencia de una aplicación arbitraria de la legalidad, ni resulte manifiestamente irrazonada o irrazonable, incursa en un error patente o en una evidente contradicción entre los fundamentos jurídicos, o entre éstos y el fallo, ya que, en tal caso, la aplicación de la legalidad sería tan sólo una mera apariencia. Esto es, que no puede considerarse cumplida esta exigencia de fundamentación jurídica con la mera emisión de una declaración de voluntad en un sentido u otro, sino que la decisión adoptada debe ser consecuencia de una exégesis racional del ordenamiento y no fruto de la arbitrariedad. No basta, pues, con una apariencia de motivación; además es preciso que la misma tenga contenido jurídico y no resulte arbitraria, de tal modo que una resolución judicial podrá tacharse de arbitraria cuando, aun constatada la existencia formal de una argumentación, la misma no sea expresión de la administración de justicia, sino simple apariencia de la misma, por ser fruto de un mero voluntarismo judicial o de un proceso deductivo irracional o absurdo. Por todo ello se concluye que la Sentencia de la Sala Cuarta del Tribunal Supremo que sirve de causa a la sentencia constitucional citada no ha soslayado la apli- cación de la norma rectora del caso, ni la ha interpretado de manera manifiestamente contraria a la exigencia de motivación del artículo 24.1 CE, única revisión que aquí nos compete realizar. Y lo hace adoptando una solución fundada en una interpretación posible en Derecho y detallada en su motivación, dando con ello cumplimiento al mandato constitucional de garantías en el razonamiento judicial que demanda del artículo 24.1 CE. 2.- La razonabilidad.
Los términos utilizados se distinguen de los enfoques de la lógica basados en lo racional, así como la caracterización de las condiciones justas en que se basa la racionalidad. Con la razonabilidad se opta por una noción variable históricamente, vinculada a la lógica y a la razón, donde cabe una distribución irregular de sacrificios si de ello se deriva una posición ventajosa para todos los afectados en el conflicto. Una relación teleológica apreciable entre el supuesto de hecho legalmente suscrito, y la consecuencia jurídica que persigue el legislador. La razonabilidad de la decisión está dirigida a preservar o favorecer la posición competitiva en el mercado de la empresa, y por ello el juicio de razonabilidad queda abierto en el exclusivo patrimonio intelectual de quien toma la decisión judicial. En todo lo anterior el juicio de razonabilidad está basado en arquetipos económicos o sociales, es un juicio hipotético, que como se ha dicho es variable históricamente, contextualizable, y que se cumple cuando ante determinadas condiciones se puede producir determinada decisión, razón por la cual no puede normativizarse de manera general y abstracta.
Leer el número
El visor necesita JavaScript. Sin él, el PDF se puede descargar con el botón de arriba.
Cómo citar
«Orbituarios», Sala de Togas, n.º 80, diciembre 2019, pp. 60-64.
Para un gestor bibliográfico (BibTeX, RIS)
BibTeX
@article{sdt80-2019,
title = {{Orbituarios}},
journal = {Sala de Togas},
number = {80},
year = {2019},
month = {dec},
pages = {60--64},
url = {https://nuevosdt.icaalmeria.com/revista/80/orbituarios}
}
RIS
TY - JOUR TI - Orbituarios JO - Sala de Togas IS - 80 PY - 2019 DA - 2019/12// SP - 60 EP - 64 UR - https://nuevosdt.icaalmeria.com/revista/80/orbituarios LA - spa ER -