Galería. Derecho.
Sala de Togas n.º 7, , página 2–3
Leer el texto
Texto de las páginas 2–3 del PDF, extraído automáticamente. No se ha podido acotar al artículo, así que puede empezar en el anterior o seguir en el siguiente, y traer cortes de palabra y erratas de lectura; el PDF es el original y es lo que se cita.
SALA DE TOGAS
GALERIA Francisco Balcázar S(lnz
DIRIGE Jesús Ruiz Esteban
REDACCION
Ramón Muñoz Sánchez, decano Joaquín Monterreal Alemán, diputado 2~ Gabriel Alcoba Salmerón. tesorero Jesús Ruiz Esteban, colegiado Emilio Esteban Hanza, colegiado Fausto Romero·Miura Giménez, diputado 3~ DISEÑO ESCUDO
José María Melina
EDITA
Ilustre Colegio Provincial de Abogados de Almería Palacio de Justicia
Telf. 23 71 04
04080 Almeria
FOTOCOMPOSICION E IMPRESION Artes Gráficas ALEO
(Aimería de Ediciones, S.A.) Cl. Mármoles, 25
04006 Almeria
Depósito Legal: AL · 297 • 1988 El Consejo de Redacción no se responsabiliza de la opinión vertida en los artfculos firmados por sus autores.
Lo que voy a hacer no es de compañeros; pero como solo compañeros son los destinatarios de esta Revista, de todos, de antemano, solicito la paciencia necesaria para leerme, si es que alguno se decide a hacerlo de~pues de haber visto por la fotografía, de qu1en se trata. Para aquellos que se decidan, presento la excusa de haberme visto obligado a hacerlo, con lo que queda descartado que pudiera parecer atrevimiento. La cosa pasó así: Recibo la norificación oral, acompañada de la demanda, proveniente de un compañero dotado de gran habili~ad y muy inteligente. Janto que lo he eqUiparado con aquel fabulista griego que hizo hablar a animales, plantas y no sé cuantas cosas más, por lo que pensé: la Historia se repite.
P ues bien: este inteligente y habilidoso amigo y compañero, tenía proyectada según me dijo, su demanda. Y nuestro enc~en tro, una tarde de primavera, recien estrenada primavera, cuando yo venía de despedir a un amigo fué más bien casual. - Hola Paco. Tenía pensado llamarte. - Pues tú dirás.
- Paco, que te toca a lí.
- Pero hombre, Jesús.
- Solo tres o cuatro folios. Una cosa para quedar bien. - Pero, tres o cuatro folios, para quien no tiene nada que decir y tampoco sabe hacerlo.
Bueno, el caso es que despues de una seri~ de razones -Las suyas, claro- a las que m1 sorpresa no pudo hacer frente, que si yo no ... que si es posible pase de mi este tur11:0 ... que si notoria falta de legitimación paSiva ... No hubo manera. Con un contrincante de tal naturaleza, yo tenía el pleito perdido de antemano. - Pues bueno, Allá tú. Estás advertido. Y desde este momemo, cualquiera otro que haya llegado hasta aquí.
Y allá va una síntesis, ni interesante ni apasionada de este aprendiz de todo y maestro de nada. Aprendiz de todo y de todos, puesto que de todos he aprendido en mi doble ejercicio de Maestro, durante más de cuarenta años y como Abogado, dos o tres menos.
Al cabo de tanto tiempo, cuantas cosas que rectificar, para las que ya no queda uempo.
Almeriense por nacimiento, y si hubiera te nido que hacerlo, por elección, mi afecto por esta tierra he tenido la satisfacción de verlo continuado por mis hijos.
Yo lo era de un Oficial de Sala de la Audiencia de Almería, y en su modesto despacho, del viejo caserón de la calle Gerona, aprendí a escribir a máquina y a rellenar impresos como partes de' incoación, de S. p. 1o y S. P. 2°, alternando con los estudios, prin:ero de bachillerato y despues de magisteno, cuando ya alcancé para mi importante condición de Auxiliar del Tribunal de lo Contencioso-Administrativo, cuya plantilla se había ampliado en vista del aumento de pleitos, a la fabulosa cantidad de mas de sesenta y dos, que nos repartiamos a distinto nivel con Miguel Viciana González. Mi elevación a tal puesto tengo que agradecerla aJ interés que puso en ello el entonces Presidente de la Diputación Provincial D. Rufino Brea, organismo que se hizo cargo de mi asignación económica. Este puesto lo dejé en excedencia, cuando acabados los estudios de Magisterio y obtenida plaza fui destinado como Maestro en la Cañad~ de S. Ur bano.
Ya con un puesto seguro, decidí no hacer esperar más a la mujer con quien estaba prometido. Febrero de 1936. Nueva andadura que no sabíamos adonde. . Julio de 1936. La guerra. Tres años pracucamente de separación hasta su término. Y a partir de la reanudación de la vida en común, tres hijos; muchos esfuerzos de ambos; muchos agobios y para terminar de arreglarlo, la decisión de acometer una nueva carrera, la que siempre me había gustado, innuido sin duda, pur d ambieme que había respirado desde mi niñez.
Tuve que darme prisa, porque si me descuido me alcanza mi hijo. Pero bueno: todo salió bien gracias a Dios. Aprovechaba todas las convocatorias, hasta que por fin salió la notica: Jura de un nuevo Letrado: Ante la Sala Audiencia presidida por el Ilmo. Sr. D. Angel Gallego Martínez etc. etc. Era el 21 de Mayo de 195 1. Asistió mi padre, que por entonces ejercía de León y me encomendó a la tutela del entonces Decano D. Francisco Rovira Torres y yo, a luchar en otro campo, con suerte muy diversa, pero con una gran ilusión, primero por mi fe en la justicia, ya muy atenuada y despue's por haber conseguido equipararme y vivir la vi- da tantas veces repetida en los personajes del
SALA DE TOGAS
Foro que desde tan joven había estado tratando. Nombres de entonces, que sin duda algunos recordarán como López Pérez, Hernández Cerrá, Rossell Langle, Amat, Villaspesa etc. Había entonces dos Salas en la Audiencia de Almería. La primera, la presidía el de la Audiencia. Mi recuerdo más antiguo el de
D. Luis Merino y Horodinsky, aunque recuerdo a partir de aquí a bastantes presidentes. El Fiscal jefe, abuelo de un actual Magistrado, era D. Rafael Laraña y como Secretario D. Ezequiel Gómez Sellés, afable personaje y por demás pintoresco. De él recuerdo que estando un día en Sala se enganchó de la lámpara enorme que la iluminaba, para hacer demostración de su agilidad ante el asombro de Presidente y
Magistrados.
De mis tiempos de auxiliar con destino en la Audiencia, recuerdo los tiempos del Jurado, de fugaz duración, a cuyas sesiones acudía como espectador, siempre que mi labor en Secretaría lo hacia compatible. La consecución de mi licenciatura no tuvo nada de extraordinario Era «libre». Con muy diversa fortuna y escasas «notas» brillantes, pero sin «cates», aunque sí alguna dejada. No hay anécdotas pues, de mis tiempos de estudiante. Ya en pleno ejercicio, he intervenido en multitud de casos, es presumible a través de tanto tiempo de ejercicio, pero no puedo recordar ninguno de especial relevancia. Eso si, si esto tiene algo de anecdótico, la inmen- sa mayoría de las veces me han pagado más de lo que pedía. Creo que no es mala anécdota.
Y así hasta llegar a conseguir un diploma con motivo de haber cumplido mis bodas de plata con la profesión. Fecha ya lejana también. Igualmente, otra ventaja la de no pagar cuota de colegiado en razón de ser mayor de setenta años. Todo a fuerza de años. Tantos que ya contemplo más preterito que futuro y lo hago con gusto, por haberlo empleado en lo que aspiraba a hacerlo y como dije, en lo que volvería a hacerlo. El último de mis deseos «puntuales» en terminología actual, es que mis compañeros me sigan saludando, a pesar de este «rollo» y al menos, que no me impongan las costas.
11 CONGRESO DE GENTES DEL DERECHO DEL ESTADO ESPANOL
Maria del Carmen LAZARO RUIZ Maria del Carmen MONCADA GA RCIA (Del grupo de Abogados jóvenes)
Durante los días 26, 27 y 28 de Enero de
1990, se ha celebrado en Valencia el «11 Congreso de Gentes del Derecho del Estado Español». Ha sido Valencia la Ciudad que, con sus más de dos mil años de existencia, se ha encargado de organizar el debate sobre «Soluciones a la Justicia», no parece fruto de la casualidad que tal tema se discuta en una
Ciudad que ha sabido adaptarse continuamente a los imperativos del tiempo, una Ciudad que ha sabido mantener sus tradiciones, absorbiendo al mismo tiempo las manifestaciones más modernas. La organización y funcionamiento de la
Justicia es una cuestión fundamental en el desarrollo del Estado de Derecho, existiendo carencias y deficiencias que ya fueron puestas de relieve en el «1 Congreso de Gentes del Derecho», celebrado en Madrid en 1987.
En el 11 Congreso se ha pasado· a intentar dar soluciones a la situación actual de la Justicia, y para ello se han elaborado dos ponencias: Bases de reforma fundamentales de los procesos y el papel social de las profesiones jurídicas.
BASES DE REFORMA FUNDAMENTALES DE LOS PROCESOS En esta ponencia se ha partido de las reformas legislativas habidas en Espai'la desde 1987, Ley de Planta y Demarcación, Ley Orgánica de reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, y tambien, la Ley de Bases del Procedimiento Laboral, así como la Ley de Arbitraje; todas ellas son medidas legislativas adoptadas por el Gobierno que sei1alan una situación contradictoria y confusa en la elaboración de la alternativa procesal en nuestro país.
Además de recoger los elementos positivos introducidos por la reforma, se ha observado que no se ha partido de un análisis conjunto de la normativa procesal y de la elaboración de una alternativa unitaria que incluyese una simplificación de Jos procesos. La reforma tampoco plantea una clara política de desjudicialización de Jos conflictos, estableciendo eficaces mecanismos de conciliación y arbitraje, tampoco promueve la participación popular de la Administración de Justicia, mediante fórmulas alternativas de solución de conflictos, ampliando de ese modo las ya sei'laladas en la Constitución jurado y acción pupular en el ámbito penal. Después de analizar la carencia de la reforma, se ha pasado en esta ponencia a elaborar una posible Ley de Bases que tendiendo a la elaboración del procedimiento único, como instrumento y o como fin en sí mismo de la acción de la Justicia, tambien prevea las especialidades, según se trate de:
- Soluciones prejurisdiccionales de los conflictos.
En el orden civil, e incluso en el penal . en aquellos casos en los que el interés público sea prácticamente inexistente y se reduzca a la mera indemnización civil de daños y perjuicios: se prevé la creación de una oficina prejudicial de orden civil en cada población o municipio o en cada consejo de distrito o barrio, en las grandes ciudades, cuyo titular sea de eleccion directa que podría coincidir con los comicios municipales.
En el orden Laboral, se propone se sustituya el actual CMAC, actualmente en el seno de la autoridad administrativa laboral
Leer el número
El visor necesita JavaScript. Sin él, el PDF se puede descargar con el botón de arriba.
Cómo citar
«Galería. Derecho.», Sala de Togas, n.º 7, mayo 1990, pp. 2-3.
Para un gestor bibliográfico (BibTeX, RIS)
BibTeX
@article{sdt7-1990,
title = {{Galería. Derecho.}},
journal = {Sala de Togas},
number = {7},
year = {1990},
month = {may},
pages = {2--3},
url = {https://nuevosdt.icaalmeria.com/revista/7/galeria-derecho}
}
RIS
TY - JOUR TI - Galería. Derecho. JO - Sala de Togas IS - 7 PY - 1990 DA - 1990/05// SP - 2 EP - 3 UR - https://nuevosdt.icaalmeria.com/revista/7/galeria-derecho LA - spa ER -