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Sala de Togas, revista del Ilustre Colegio de la Abogacía de Almería

CRÓNICAS BIBLIÓFILAS Libros prohibidos: Bibliotecas renacentistas, Felipe II y el tercer

Cuadernos Literarios n.º 3, , página 4–7

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LIBROS PROHIBIDOS:

Bibliotecas renacentistas, Felipe II y el tercer Marqués de Los Vélez _Por José Ramón Cantalejo Testa

Abogado y bibliófilo. Miembro del Instituto de Estudios Almerienses uando mis compañeras de bufete me regalaron por mi 46 cumpleaños (gracias por la dedicatoria), el facsímil del Índice de los Libros Prohibidos por el Santo Oficio de la Inquisición Española, que el Dr. D. León Carbonero y Sol publicó en 1873, no se me ocurrió otra cosa más saludable que dedicarme a casar el índice de libros proscritos con los que aparecen en un artículo de Alfredo Alvar Ezquerra y Fernando Bouza, titulado “Tasación y almoneda de una gran biblioteca nobiliaria castellana del siglo XVI: La del Tercer Marqués de los Vélez”, publicado en la Revista Cuadernos Bibliográficos en 1987, que referencia los títulos que contenía la Biblioteca en el año 1579, sus respectivos autores y valoración, todo ello realizado con gran minuciosidad por Blas de Robles y Francisco López (libreros de la Corte), bajo la fe del escribano Francisco de los Cobos y Molina. Mi infame curiosidad trocó en fascinación cuando enseguida empezaron a coincidir autores y títulos prohibidos y se tornó enfermiza al saber que más de cuatrocientas obras, de un total de casi mil libros, fueron adquiridos por el propio rey Felipe II, a los pocos días de fallecer -en circunstancias poco claras- el Marqués, para la Biblioteca Escurialense.

¿Quién era aquel culto Marqués de los Vélez? ¿Cómo llegó a formarse la rica biblioteca que con tanta urgencia y en su mayor parte adquirió el gran Felipe II? Marañón me guió con su obra póstuma “Los Tres Vélez. (Una Historia de todos los tiempos)” por los procelosos pasillos de El Escorial, en la Corte del Imperio en el que nunca se ponía el sol, situando la figura del Marqués como consejero de Estado, mayordomo mayor de la atractiva reina doña Ana de Austria, confidente y privado grande del rey Felipe, de cuya sonrisa comentaban sus contemporáneos que “cortaba como una

Retrato de Felipe II, obra de Sofonisba Anguissola (Museo del Prado, Madrid) espada”, liderando el partido contrario al Duque de Alba e implicado en el asesinato de Escobedo, secretario de Juan de Austria, en connivencia con el todopoderoso Secretario Real Antonio Pérez. Pero lo que más nos alumbra sobre la personalidad del Marqués es la propia Biblioteca, excepcional entre las españolas de la edad Moderna por el elevado número de obras que contenía, y que, al pertenecer a un miembro de la aristocracia del quinientos, nos ilustra sobre el bagaje cultural que hizo de don Pedro tan estimado Consejero. La Biblioteca debió iniciarla don Pedro Fajardo, erigido como I Marqués de los Vélez por la reina Doña Juana tras la muerte de Isabel la Católica, de la mano del gran humanista Pedro Mártir de Anglería, del

SdT que fue discípulo directo, como lo demuestra el extenso epistolario existente entre ambos, compilado por José López de Toro en 1955 en la Biblioteca de la Casa de Alba, existente en el Palacio de Liria de Madrid, que encontramos publicado en los tomos IX a XII de la obra Documentos inéditos para la Historia de España.

En su villa de Vélez Blanco, Pedro Fajardo, hizo levantar un hermoso castillo que le sirviera de corte y pusiera de manifiesto su pujanza. El alcázar de Vélez Blanco es una verdadera joya del Renacimiento europeo, construido entre 1506 y 1515; su patio, de mármol blanco, decorado a la italiana, sufrió en 1903 el triste destino de su venta y salida de España, encontrándose hoy expuesto en el Metropolitan Museum de Nueva York. De alguna forma, como ahora veremos, el destino de la Biblioteca podría compararse con la del Patio, pues sobrevivió fuera de su recinto. Por su parte el Segundo de los Vélez mantuvo la Biblioteca, pese a su carácter eminentemente guerrero y su activa participación en la guerra contra los moriscos alpujarreños, pues contó para su cuidado en la corte de Vélez Blanco con los servicios de Ginés Pérez de Hita, a la postre creador de la novela histórica española y celebrado autor de “Las guerras civiles de Granada”. Con todo, el gran bibliófilo fue Don Pedro, el Tercer Marqués, que heredó la Biblioteca y no cesó en su cuidado y ampliación comprando ejemplares raros y casi únicos en los mercados de libros más importantes del Milanesado, Austria y el centro de Europa, aprovechando su larga estancia como embajador en la Viena del emperador Maximiliano.

El tono de mi interés creció de forma vertiginosa cuando, buscando más pistas sobre la Biblioteca, descubrí que Don Pedro Fajardo, el tercer Marqués, murió en febrero de 1579 desasistido, poco después de que matarán de un ballestazo en Madrid a Escobedo, y la almoneda de la biblioteca se celebró el 28 de abril del mismo año, sólo dos meses después, lo que es muy poco tiempo si tenemos en cuenta que la mayor parte de la misma hubo de transportarse a Madrid desde el Castillo de Vélez Blanco en Almería.

Aunque parte de la Biblioteca debió guardarse en Murcia, hay que considerar, como muy probable, que la mayoría de los libros se encontraran en el castillo de Vélez Blanco, según se puede deducir del origen de la Biblioteca que, casi con toda seguridad, fue iniciada por el Primer Fajardo en la misma época de la edificación del Castillo, hacia 1508, y la formación de la pequeña Corte Velezana, imbuida de espíritu renacentista de la mano del humanista Pedro Mártir de Anglería.

¿Qué tesoros guardaba la Biblioteca que interesaran tanto al Rey, del que Marañón sospecha pudo estar detrás de la muerte de Fajardo?

Biblioteca de El Escorial, fundada por Felipe II. a Feria del Libro de Almería es una grata cita anual para asistir, acompañado del eterno sol que favorece tan antigua ciudad, al pequeño escaparate editorial provinciano, situado en la arteria central de la capital, antigua rambla convertida en excelente paseo ajardinado.

II L

Por aquel año de 2003, ya desaparecido el editor y publicista de la tierra José María Artero (fallecido en 1991, y que fuera el fundador y creador de la editorial Cajal), la caseta más interesante de la Feria era la conocida como “Libros de Almería”, en la que compartían espacio y esfuerzos dos editores locales, que abanderaban la “Revista Velezana” [de la mano del bibliógrafo y publicista velezano José Domingo Lentisco] y la editorial Arráez y la revista ‘Axarquía’ [bajo la batuta del polifacético historiador, bibliófilo y editor turrero Juan Grima].

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Pedro Fajardo Chacón de Córdoba, III Marqués de los Vélez. Grabado que se encuentra en la Genealogía del apellido Chacón (www.apellidochacon.es)

El caso es que una de estas soleadas e incomparables mañanas invernales de Almería me encontré, en su compartida y festejada caseta ferial, con el eminente velezano al que comenté mis cuitas bibliofílicas con respecto a la Biblioteca del Marqués y le requerí su opinión sobre la posible relación de la misma y su muerte, y los misterios que rodeaban su traslado al Escorial, a lo que, con mucho sentido, me contestó que había que ser serio con estas cosas, que no se puede confundir la Historia con fantasías sin pruebas, que esos juegos imaginativos hacen mucho daño a la Historia. ¡Uf! n fin!: La verdad es que mi amigo Lentisco debe tener razón pues al final tanta imaginación puede servir para confundir más todavía al paisanaje. Por todo ello decidí archivar mis notas sobre la Biblioteca en la carpeta de los inéditos hasta que algún día cualquier inesperada asociación de ideas me hiciera volver sobre el tema, lo que ha sucedido ahora, al revisar escritos que pudieran interesar para los ‘Cuadernos Literarios’ que tienes en tus manos.

III ¡E

Lo que no me deja claro Lentisco, del que me consta su afición a la Literatura, es si no sería mejor que el pueblo sepa de su historia leyendo algo que le atraiga por su misterio,

Portada del libro de vida y obras de Pierre Martyn D’Anghera. aunque no sea estrictamente científico, ahí está el capitán Alatriste para demostrarlo, mientras las lecturas eruditas y científicas, pese a un rigor muy relativo (algún día contaré al respecto lo sucedido con ‘La Corsaria de Pechina’) pasan desapercibidas para el gran público. ¡Además!: ¿Meigas en la Biblioteca de los Vélez?: ¡Haberlas hailas! BIBLIOGRAFÍA

• ALCAINA FERNÁNDEZ, Pelayo: “La herencia de D. Pedro Fajardo”. Revista Velezana, nº 16. 1ª Edición. Almería, 1994. Pp. 7-16. • ALVAR EZQUERRA, Alfredo; BOUZA

ALVÁREZ, Fernando: “Tasación y almoneda de una gran biblioteca nobiliaria castellana del siglo XVI: La del Tercer Marqués de los Vélez”. Cuadernos Bibliográficos, nº 47. CSIC. 1ª Edición. Madrid 1987. Pp. 77-136. • DE ANDRÉS, P. Gregorio de: “La Biblioteca de Don Pedro Fajardo, Marqués de los Vélez (1581)”. Documentos para la Historia del Monasterio de San Lorenzo el Real de El Escorial. T. VII. Imprenta Sáez. Madrid, 1964. Pp. 329-368.

• CARBONERO Y SOL, Dr. D León: Índice de los Libros Prohibidos por el Santo Oficio de la Inquisición Española desde su primer decreto hasta el último, que espidió en 29 de mayo de 1819 … Imprenta de Don Antonio Pérez Dubruli. Madrid, 1873. (Facsímil, Valladolid, 2001). • MARAÑÓN, Gregorio: Los tres Vélez.

Una Historia de todos los tiempos. Espasa Calpe. 2ª Edición. Madrid, 1962. • MARAÑÓN, Gregorio: Antonio Pérez (El hombre, el drama, la época). Espasa-Calpe. 6ª Edición. Madrid 1958.

• MÁRTIR DE ANGLERÍA, Pedro: “Epistolario”. Documentos Inéditos para la Historia de España. Casa de Alba. Tomos X,XI y XII. Volúmenes II, III y IV. 1ª Edición. Madrid, 1955-56-57. Estudio y Traducción de José López de Toro. • H. MARIÉJOL, H.: Pierre Marthyr D’Anghera. Sa vie et ses ouvres. Librairie Hachette et Cia. París, 1887. • ROTH, Diezmar: “La subasta de los bienes personales del III Marqués de los Vélez, con especial atención a su biblioteca”. Revista Velezana, nº 18. Pp.39-48. 1ª Edición. Almería, 1999. • RUIZ GARCÍA, Alfonso: El Castillo de Vélez Blanco (Almería). Revista Velezana. 2ª Edición. Almería, 2002

• SÁNCHEZ RAMOS, Valeriano: El II Marqués de los Vélez y la Guerra contra los moriscos (1568-1571). Revista Velezana y otros. 1ª edición. Almería, 2002.

• TAPIA GARRIDO, José Ángel: Vélez Blanco. La Villa Señorial de los Fajardo. Ayuntamiento de Vélez Blanco. 2ª Edición. Madrid, 1981.

• Web de “Archivo General Fundación Casa Medina Sidonia”. Casa de Vélez.

• Web: www.apellidochacon.es.

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«CRÓNICAS BIBLIÓFILAS Libros prohibidos: Bibliotecas renacentistas, Felipe II y el tercer», Cuadernos Literarios, n.º 3, agosto 2015, pp. 4-7.

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