Aldoux Huxley
Cuadernos Literarios n.º 20, , página 7–11
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JOSÉ RAMÓN CANTALEJO TESTA Del IEA
ALDOUX HUXLEY PASÓ POR ALMERÍA EN 1929
FACSIMIL POEMA “ALMERÍA” DE ALDOUX HUXLEY (Archivo. BALJRC. Boletín IEA-Letras. Nums 9-10) .
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Imagen de Aldoux Huxley de joven. (Fuente: https://www.independent.co.uk/arts...)
Hoy en día está muy documentada la breve visita que Aldoux Huxley realizó a la provincia de Almería en 1929, aunque el primer comentario sobre el referido evento lo leí en un artículo de Arturo Medina, enorme publicista almeriense que casó con Celia Viñas, en el que se transcribe en inglés, con su traducción al español, en el antiguo Boletín de Letras del Instituto de Estudios Almerienses editado en 1991, (Nums 9-10. Pag 303) un poema que el gran escritor angloamericano nos dejó dedicado. Esta reseña, la primigenia del Boletín, me impactó intensamente pues considero que Aldoux Huxley es uno de los pensadores y escritores más relevantes del siglo XX, que planteó cuestiones serias y logró avances a nivel mundial en la investigación de los psicodélicos, así como en nuestras libertades cognitivas que plasma en visionarias obras consideradas de culto, como: “Un mundo feliz”, el libro más profético del siglo XX que muestra el debate más profundo sobre la felicidad en la filosofía moderna, y provocó un profundo impacto en mi pensamiento sobre la política y remodeló mi comprensión de la Retrato historia, de
Carmen de manteniéndose con el paso del tiempo
Burgos por como uno de mis autores favoritos. El historiador y escritor Yuval Noah Harari, profesor en la Universidad Hebrea de Jerusalén, nos ilustra sobre el tema reseñando que: “Huxley escri- bió el libro en 1931, con el comunismo y el fascismo arraigados en Rusia e Italia, el nazismo en ascenso en Alemania, el militarista Japón embarcándose en su guerra de conquista en China y el mundo entero atrapado por la Gran Depresión. Sin embargo, Huxley logró ver a través de todas estas nubes oscuras e imaginar una sociedad futura sin guerras, hambrunas y plagas, disfrutando de paz, abundancia y salud ininterrumpidas. Es un mundo consumista, que da rienda suelta al sexo, a las drogas y al rock and roll, y cuyo valor supremo es la felicidad. Utiliza biotecnología avanzada e ingeniería social para ga-
Aldoux Huxley maduro. (Fuente: S/A. IDEAL)
Portada del Boletín 9-10 de Letras del IEA que incluye la reseña del poema de Aldoux Huxley y la correspondencia del autor con Arturo Medina (Archivo. BALJRC) rantizar que todos estén siempre contentos y que nadie tenga motivos para rebelarse. No hay necesidad de una policía secreta, campos de concentración o un Ministerio del Amor al estilo de Orwell en 1984. De hecho, el genio de Huxley consiste en demostrar que se puede controlar a las personas de manera mucho más segura a través del amor y el placer que a través de la violencia y el miedo”.
Aldous Huxley escribió el poema Almería en 1929, después de un viaje por el Mediterráneo con motivo del Congreso de Cooperación Intelectual de Barcelona al que fue invitado. Tras una semana en la Ciudad Condal, realizó un recorrido por España visitando las ciudades de Tarragona, Valencia, Almería, Granada, Ronda, Jerez, Cádiz, Sevilla, Madrid, Burgos y finalmente regresó a Francia por San Sebastián. La pobreza que pudo comprobar tanto en Almería como en Murcia le inspiró para un poema que fue incluido en la publicación “The Cicadas” y que recoge versos como: "¡Tienes la luz por amante, oh tú, afortunada Almería! Tierra que infértil concibe el deseo de frutos divinos, más los retoños que engendra son polvo, alacranes y piedras, hijos de esparto y arcillas que el fuego del cielo fecunda".
El autor británico nunca volvió a nuestra tierra, aunque sí manutuvo correspondencia con el citado Arturo Medina que, en su reseña del poema deja constancia de que, en 1957, treinta años después, aun recordaba su viaje de juventud.
Por todo ello incluimos a Aldous Huxley en un grupo de viajeros, como Juan Goytisolo, que recorrió estas tierras del brazo de Simone de Beauvoir o el poeta José Ángel Valente, que lo hizo con la fotógrafa suiza Jeanne Chevalier.
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JOSÉ JUAN PATÓN GUTIÉRREZ Col. 1.730
PREFATIO DE ALMARIA: ELPOEMA DE ALMERÍA
Con ocasión de documentarme acerca del Cid Campeador para elaborar el relato dedicado al mismo, incluido en este número de
Cuadernos Literarios, tuve la oportunidad de descubrir —declaro que a bocajarro y sin esperarlo— con un antiguo texto, desconocido hasta entonces para mí, que atrajo de forma llamativa mi interés. Me refiero a una obra literaria de mediados del siglo XII, titulada Prefatio de Almaria o Praefatio Almeriae (Prefacio de Almería), también denominada Carmen de expugnatione Almariae urbis (Cantar de la conquista de Almería), o más conocida comúnmente como Poema de Almería. Dicha obra narra la campaña militar que culminó con la toma de esta ciudad en 1147 por parte de las tropas castellano-leonesas1 durante el reinado de Alfonso VII
(1105-1157), frente a las fuerzas musulmanas almorávides que la dominaban por entonces. El citado poema forma parte de la Chronica Adefonsi Imperatoris, un panegírico dedicado al citado monarca escrito en latín medieval cuya elaboración se atribuye, con serias dudas, a Arnaldo de Astorga, obispo de esa localidad y cronista real, en el que la obra que comentamos figura como epílogo poético acerca de la expedición cristiana de conquista de estas tierras en la que dicho prelado participó. Lamentablemente, el texto original no ha llegado hasta nuestros días, sino tan sólo copias posteriores que aparecen fragmentadas o, dicho de otro modo, incompletas, al estar interrumpidas2 de forma abrupta justo antes de narrar el final de la citada campaña con el asedio y ocupación de la ciudad de Almería3.
Este Poema de Almería constituye, en opinión de los críticos y académicos, una obra de extraordinario interés, ya que ofrece importantes datos y claves para ayudar a entender los orígenes y desarrollo de la literatura épica castellana expresada a través de los cantares de gesta4 que surgen en la Edad Media y que se extienden fundamentalmente a lo largo de los siglos XI a XIII. Ejemplos significativos de tal manifestación literaria lo constituyen en España obras tan conocidas como el Cantar del Mío Cid, el Cantar de las mocedades de Rodrigo, el Cantar de los siete infantes de Lara y el Cantar de Roncesvalles. En Europa pueden citarse, entre otros, la Chanson de Roland (Francia) el Cantar de los Nibelunglos (Alemania) y el Cantar de las huestes de Igor (Rusia). Más allá de su innegable valor literario, estos cantares integran una importante fuente de conocimiento histórico sobre las costumbres aristocráticas y militares de los reinos cristianos en la Hispania medieval. Así mismo ha sido descrito por algunos autores como «una reliquia de incomparable interés para la arqueología cultural del siglo XII» y «un espléndido reflejo de su tiempo y, en este sentido, de gran valor también como literatura». No obstante, su estado incompleto (tan solo se conservan 386 líneas y media de versos de las algo más de 500 que se calcula podía tener el texto primitivo), el Poema de Almería está considerado de gran importancia por su carácter pionero dentro de los cantares de gesta, ya que su origen se data entre los años 1147 a 1150 y por tanto bastante tiempo antes de que tuvieran su aparición otros textos del mismo género literario como los
Cuadernos Bibliofílicos comentados anteriormente. En la obra se describen con detalle los preparativos para el asalto y conquista de Almería, magnificando -como cantar de gesta que fue- las virtudes y excelencias de los soldados, de los distintos capitanes de las tropas y del propio rey castellano-leonés al que se llega a comparar con el mismísimo emperador Carlomagno, fundador del Sacro Imperio Romano Germánico. Posiblemente, la irremediable pérdida de la parte final de este texto nos haya impedido conocer algún otro dato o extremo relativo a la Almería musulmana del siglo XII, aunque el códice conservado permite examinar alguna que otra referencia a estas tierras: "Las redentoras trompetas resuenan por todos los sitios, cruel Almería es el nombre muy bien conocido por todos; nada tan dulce, tan grato. no hay nombre de tal armonía, es alimento (o golosina, según versiones) de jóvenes, dote florida de viejos; guía de pequeños, es luz de piedad para el adolescente […]”. Pero si os preguntáis qué tiene que ver este Poema de Almería con el Cid Campeador (1043?-1099), cuya vida transcurrió un siglo antes que esta composición poética, os transcribo unas estrofas que se contienen en la obra comentada:
"No hubo mejor lanza debajo del cielo sereno, que el mismo Rodrigo, frecuentemente llamado Mío Cid de quien se cuenta que de los enemigos nunca fue vencido, el que domó a los moros y también a nuestros condes, Notas
1 La campaña expedicionaria cristiana fue en realidad una empresa conjunta, declarada como cruzada por el Papa Eugenio III, en la que participaron también los reinos de Navarra y Aragón, el condado de Barcelona, la orden del Temple, así como un importante apoyo naval de las repúblicas de Pisa y en especial de Génova (precisamente los genoveses dieron su gentilicio a la conocida playa de Los Genoveses en la que desembarcaron junto al Cabo de Gata, en las inmediaciones de la actual localidad costera de San José), además de la flota catalana y la que aportó el Señorío de Montpellier, constituyendo una potente armada que según fuentes de la época reunía un millar de navíos entre buques de guerra y auxiliares. Como curiosidad puedo añadir que la bandera oficial de la ciudad de Almería (también la de la provincia) está inspirada precisamente en la cruz de San Jorge en rojo carmesí sobre fondo blanco, enseña propia de la República de Génova, al igual que el escudo de la capital donde vuelve a figurar centrada la citada cruz, lo que es clara muestra de la especial importancia que tuvo el apoyo genovés durante esta campaña militar y la relevancia de dicho episodio en la historia de Almería. 2 No existe certeza absoluta de que el texto le ensalzaba y se consideraba de gloria inferior. Pero yo confieso por verdadero lo que no borrará ningún tiempo, que Mío Cid está primero y Alvar el segundo. Por la muerte del amigo Rodrigo llora Valencia" Pues sí, como puede observarse, el Poema de Almería es el texto acreditado más antiguo que aborda la figura legendaria del Cid Campeador y no sólo eso, sino que es la primera vez que aparece por escrito el término Cid5 como título o tratamiento de respeto dedicado a Rodrigo Díaz con el que ha sido conocido a lo largo de los tiempos. Destaca desde luego, a la vista de su particular mención en esta obra, que el personaje estuviera envuelto en un halo legendario tan sólo pocos años después de su muerte, por lo que es de suponer que incluso en vida ya fueran bien conocidas y objeto de elogio sus afamadas cualidades y cantadas sus gestas por los juglares.
A nosotros nos queda el orgullo de que el Prefacio de Almería es la primera obra literaria conocida en la que se glosaron las glorias y hazañas de uno de los mayores héroes de nuestra historia, medio siglo antes de que tuviera lugar la aparición del celebérrimo Poema del Mío Cid (que se sitúa alrededor del año 1200). Por ello, podemos afirmar que la leyenda del Cid nace por escrito con este desconocido, pero singular y excepcional texto. Así pues, el Cid y el Poema de Almería cabalgarán por siempre inseparablemente unidos. fuera interrumpido de forma intencionada o, por el contrario, fruto de una malévola acción o incluso de una pérdida casual. No obstante, uno de los copistas posteriores de la obra, Juan de Mendoza (siglo XVI), al escribir determinadas notas críticas cuando la tradujo al castellano, interpreta la interrupción del Poema de Almería como un acto voluntario de destrucción: “Aquí faltan las ocho oxas desta historia, cuya falta vi con gran dolor y no menos sentimiento del malvado que las cortó”. Lo que sí es cierto es que las copias que nos han llegado terminan de forma brusca en mitad de un verso ("Y los cielos manifiestan..."), lo que no concuerda con una mutilación deliberada de determinadas páginas del texto y debe responder a otras razones que por el momento no han sido esclarecidas.
3 Una obra interesante y contemporánea de aquellos sucesos que sí relata el asalto definitivo y conquista de la ciudad es la narrada en la Ystoria captionis Almarie et Turtuose, escrita por el propio comandante de la flota genovesa, Caffaro di Rustico da Caschifellone. 4 N. del a. Conviene recordar que todos los cantares de gesta se inspiran siempre en las epopeyas de un héroe cuyos valores y virtudes constituyen un ejemplo o modelo para el pueblo y la colectividad. 5 La mayoría de los analistas coinciden en el origen etimológico de Cid como derivado del término árabe andalusí "sidi" o "sid" que significaría "señor". Alguna otra hipótesis sostiene que podría provenir de la palabra "sire", del latín "senior" que expresa igualmente señor. En ambos casos, la denominación Cid es un signo de respeto, por otra parte, nada inhabitual o extraño entre los señores cristianos de los siglos XI y XII. Se cree también que dicho trato le fue atribuido por los mozárabes de Valencia en reconocimiento a su carácter de caudillo o bien por los súbditos de la taifa de Zaragoza, en la que Rodrigo Díaz prestó servicios mercenarios para su rey, Al-Muqtari entre los años 1081 a 1088. Incluso otra teoría saltó recientemente a algunos medios de comunicación sevillanos señalando que el apodo de Cid Campeador fue coreado por primera vez por los árabes y cristianos mozárabes de Sevilla, tras la defensa por parte de Rodrigo en 1082 de la taifa sevillana del emir Al-Mutamid, por entonces vasalla del reino de Castilla, frente a un ejército conformado por tropas del rey musulmán de Granada en unión del condado de Barcelona y caballeros cristianos de Aragón y Navarra, a quienes el Cid derrotó en la batalla de Cabra, pese a la notable inferioridad numérica de sus tropas, aunque debo señalar que esta última tesis no es compartida por la mayoría de historiadores.
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«Aldoux Huxley», Cuadernos Literarios, n.º 20, agosto 2024, pp. 7-11.
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