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Sala de Togas, revista del Ilustre Colegio de la Abogacía de Almería

RELATOS

EL DESORDEN DE LAS MATEMÁTICAS

M. C López Saracho · Cuadernos Literarios n.º 7, , página 8

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EL DESORDEN DE LAS MATEMÁTICAS Por M. C. LÓPEZ SARACHO _Col. núm. 2163 ira el cenicero, seis colillas. Podría contar los centímetros de nicotina que se quedaron fornicando con el carmín envejecido. Atrás quedó el deseo anudado a las agujas del reloj. Siempre adelantaba cinco minutos la vida.

Por MANUEL GILA PUERTAS _Col. núm. 802 general los ratos buenos, las alegrías y, el muerto se va con la comprensión e incluso el cariño de sus deudos, incluso de los que declararon odiarle en vida. Que a veces, cuando hablo con mi hermano Tomás o con mi madre les pido si pueden aclararme algo, pero no me dicen nada y que me lo tomo como un “ ¡ dejate ya de tonterías!, ya te enterarás cuando te llegue el momento, como todo el mundo!”. Que Vivir, en cierto modo, es un arte. Se está convirtiendo en un inventario de fechas, guarismos y rostros que se van recuperando o dejando en el desván del olvido, a medida que avanza el tiempo, a veces aliado, a veces enemigo, según la ocasión y el interés. Vivir es una travesía cada vez más pesada y fatigosa entre el dolor y el placer, tan cerca y tan lejos; entre el deber y el deseo de durar lo que se pueda, lo que nos dejen, oiga, lo que vayamos arrancando a la terca realidad. Y aquí seguimos, a la espera de que nos toque prefiriendo que sea muy, muy tarde.

José María, algo agnóstico y de izquierdas de toda la vida, mientras capa la colilla de su enésimo cigarro, me confiesa veladamente su fórmula secreta. Dice que se afana cada día por ofrecer lo poco que en la vida aprendió, por compartir todo lo que tiene e intentar que la gente que ama y a la que conoce, sea feliz cuando estén con él. Que la vida es la mina del más precioso metal que hay que ir depurando para apartar la escombrera de la materia prima esencial y por eso recicla, a diario, el carrito de su vida y planta y riega su jardín de interior arrancando la mala hierba que nada aporta y succiona, ya que nadie ha tenido viaje de vuelta para explicarle lo que es la eternidad ni la vida celestial o infernal gozando de coros angelicales o sufriendo las llamas del averno y en lo único que está empeñado es en preparar su vida y su alma para realizar acciones que queden en la repetida memoria de los demás, sembrar, porque si alguien en un segundo tuviera un recuerdo de él, está seguro que nunca moriría pues será como un pájaro cuco habitando, eternamente, en el nido de los demás.

La espera, el reflejo con aura en una bola de cristal, que terminaba en lágrimas en el desagüe de la añoranza. Una pequeña quimera para aliarse con el destino, un devenir ampliado al otoño. Como si llegar antes le diera el poder de decidir irse o quedarse. Y por la misma ley matemática, llegó diez días antes a su nacimiento, y aguantó el invierno.

Así era, cronológicamente expuesta a cada pequeña cosa que acontecía. No pudo prever, sin embargo, la orden de embargo, ni la carta de despido, ni el tac. Pensó en el número pi, 3,14,16. Treinta y cinco minutos conectada cada mes, durante seis. Se desplomaba en la butaca con patas oxidadas y contaba las gotas que llovían de la botella para perderse en el apósito. 3,14, 16. Al fondo de la habitación una mujer le echaba un pulso a la alegría. Dos marionetas de madera bajaban y subían en el regazo de un niño sin pelo. Uno, dos, tres saltitos. 3,14,16. Cerró los ojos y empezó a sumar los cabellos, la bilis, las pastillas. 3,14,16. Para no restar, intentaba engañar a los números con fracciones. A veces el destino buscaba el presente con decimales; otras, los impares acuciaban su propia existencia, como la imperfección en las hojas marchitas de la rosa que cubren la arena del jardín. Mientras, en el periódico la vida pasaba, asesinos sin sangre, delincuentes en bolsa y tempestades sin amanecer. El ocaso disfrazado de anuncios de contacto, un polvo a 30 euros, sábanas sucias con restos de pasiones pasadas.3,14,16.

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Cómo citar

M. C López Saracho, «EL DESORDEN DE LAS MATEMÁTICAS», Cuadernos Literarios, n.º 7, diciembre 2017, p. 8.

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